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Los vehículos más rápidos del planeta

Alcanzar las más altas velocidades es uno de los retos que más ha perseguido el ser humano, consiguiendo cifras espectaculares

La velocidad, ir lo más rápido posible. El objetivo constante en el que los humanos no dejamos de investigar e inventar nuevas tecnologías que nos permitan superarnos a nosotros mismos una y otra vez. Y hasta ahora no nos ha ido demasiado mal; para muestra nuestra lista de los vehículos más rápidos del planeta.

El coche de producción más rápido

Ya por todos conocido, el récord de velocidad por un coche de producción lo ostenta desde el año pasado el Bugatti Chiron “LongTail” alcanzando los 490,484 km/h. La prueba se realizó en el circuito Ehra-Lessien en Alemania, en manos del piloto de pruebas Andy Wallace y fue validado por el organismo independiente alemán TÜV. El vehículo utilizado, un prototipo de pre-producción contaba con algunas modificaciones especiales para la prueba, como retoques aerodinámicos y elementos de seguridad para el piloto. El motor, en colocación central, es de 16 cilindros y 8 litros capaz de generar 1.600 CV. Su precio, igual de astronómico: 3,5 millones de euros, aunque ahora solo podrás adquirirlo de segunda mano, ya que 29 de sus 30 unidades se vendieron en una semana.

Cabe resaltar que los neumáticos Michelin Pilot Sport Cup 2 estaban preparados para soportar hasta 4.100 giros por minuto y cargas hasta los 511 km/h testadas en laboratorio.


El camión más rápido

Iron Knight es el nombre de superhéroe que Volvo Trucks utilizó para ostentar este récord. Su motor diésel de 13 litros de 2.400 CV y 6.000 Nm le llevó a alzanzar los 276 km/h. Su carrocería, basada en el FH, está fabricada en fibra de vidrio, dejándolo en un peso de 4.500 kg. Además cuenta con algunas mejoras que se introdujeron para alcanzar este récord: un nuevo sistema de refrigeración líquida, cuatro turbos y una caja de cambios de doble embrague I-Shift Dual Clutch que reduce el tiempo de respuesta entre marcha y marcha.


El camión híbrido más rápido

Desde 2012 el Mean Green era el camión más rápido del mundo, hasta que llegó Volvo con su Iron Knight y lo destronó en 2016. Aun así, aún conserva el título de camión híbrido más rápido del mundo llegando hasta los 236,57 km/h gracias a sus 2.100 CV y 6.770 Nm.

Boije Overbrink fue el experimentado piloto que se puso a los mandos del Mean Green y que posteriormente también lo hizo para Volvo con el Iron Knight, y es que su experiencia de más de 30 años en las competiciones de camiones lo hacen el piloto ideal para estas pruebas.


El coche eléctrico autónomo más rápido

NIO es una marca china dispuesta a competir contra Tesla en la batalla por el vehículo autónomo. Y no se andan con tonterías, ya que pusieron su modelo NIO EP9 en el Circuito de las Américas a dar una vuelta autónoma y registraron una velocidad de 257 km/h, aunque el fabricante asegura que podrían alcanzar cifras aun superiores de alrededor de 312 km/h.

Como dato anecdótico, el EP9 registró un tiempo por vuelta de 2:40:33 de manera autónoma y de 2:11:30 con piloto. Como referencia, el mejor tiempo registrado por un McLaren P1 fue de 2:17:49.


El vehículo terrestre más rápido

Desde 1997 nadie ha sido capaz de destronar el récord de 1232,93 km/h que logró el Thrust SSC, el vehículo supersónico de 110.000 CV.

Andy Green, piloto de combate británico, fue quien se puso a los mandos de esta bestia de 10 toneladas (que monta dos motores turborreactores Rolls-Royce Spec V) en Black Rock, una zona desértica del estado de Nevada, EE. UU.


Su máxima amenaza llegará el año que viene, 24 años más tarde, cuando está previsto que el Bloodhound LSR con su motor Rolls-Royce EJ200 y 135.000 CV -el mismo que utilizan los Eurofighter Typhoon– pueda superar los 1.600 km/h. Las últimas pruebas realizadas con éxito han registrado velocidades de hasta 800 km/h.


El vehículo terrestre no tripulado más rápido

A diferencia del Thrust SSC, este vehículo de pruebas no tripulado se desplaza por una vía de dos carriles y forma parte del programa de investigación de las Fuerzas Aéreas de Estados Unidos. Este trineo alcanzó en 2019 la velocidad de 10.620 km/h, o Mach 8,6 consiguiendo romper sobradamente la velocidad del sonido (se considera hipersónico entre Mach 5 y Mach 10).

La investigación se realiza en un desierto, cerca de Alamogordo, Nuevo México. En concreto en la ‘Holloman’s High Speed Test Track‘, de la base de las Fuerzas Aéreas del mismo nombre. Estamos ante una pista de 16 kilómetros de largo utilizada para testear este tipo de cohetes, para probar equipos que normalmente son demasiado experimentales para hacerlo en aviones pilotados o misiles. Los vehículos están controlados con todo tipo de telemetría e instrumentación para vigilar las fuerzas de aceleración y las altas temperaturas. También se prueba distintos materiales de construcción y recubrimiento para conseguir que los asientos y el vehículo llegue al final de la pista intacto.


El vehículo náutico más rápido

Ken Warby consiguió en 1978 tripular un vehículo acuático con turborreactor J34 de segunda mano a 511 km/h, el Spirit of Australia. Desde entonces hasta ahora se han producido dos intentos oficiales más, que han resultado en el fallecimiento de los pilotos. En la actualidad existen varios proyectos en marcha para asaltar el récord.


Dentro de los vehículos náuticos podemos destacar los 277,5 km/h que consiguió la lancha más rápida del mundo construida por FPT Industrial. Fue necesario exprimir los 1720 CV del motor diésel Cursor 16.


El Vestas SailRocket 2 logró en 2012 ser la embarcación a vela más rápida: 120,38 km/h.


El yate privado más rápido del mundo es el World Is Not Enought, que alcanza los 130 km/h gracias a sus dos motores diésel Paxman y las turbinas triples de gas Lycoming que le proporcionan 20.600 CV de potencia.


El siguiente en el ranking es el ex Fortuna del rey emérito Juan Carlos I, rebautizado como Foners desde que éste renunciara a su uso en 2013 y que podía registrar una velocidad de hasta 126 km/h.


La bicicleta más rápida

En 2018 la ex campeona de ciclismo en pista Denise Mueller-Korenek alcanzó los 296 km/h a rebufo de un dragster. En estas pruebas, un vehículo remolca al ciclista hasta una velocidad determinada y después, con su propio esfuerzo sigue acelerando dentro del cono de aspiración que crea el rebufo del vehículo.


Sin embargo, esta no fue la velocidad más rápida alcanzada jamás por una bicicleta, ya que Bruce Bursford consiguió 334 km/h sobre rodillos en 1995, y François Gissy llegó hasta los 333 km/h (en 4,8 segundos) aunque con una bicicleta propulsada por un cohete.


Por otro lado, la bicicleta impulsada íntegramente a tracción humana más rápida es la AeroVelo Eta, que alcanzó los 139,45 km/h.


La motocicleta más rápida

Aunque estéticamente no tienen nada que ver con una motocicleta, si podemos decir que tienen dos ruedas. El piloto Rocky Robinson en 2010 con la moto Top Oil-Ack Attack Streamliner, plantó el récord de velocidad en 605,70 km/h gracias a dos motores de Suzuki Hayabusa turboalimentados y una aerodinámica ideal para la prueba.


Triumph lleva ya varios intentos de batir el récord sin éxito con su Triumph Rocket III Streamliner.


El tren más rápido

El tren de levitación magnética (MagLev) operado por Central Japan Railway se estableció como el más rápido cuando alcanzó los 603 km/h en unas pruebas durante 2018. Está previsto que opere en 2027 con una velocidad máxima de 500 km/h que unirá las ciudades de Tokio y Nagoya. Los expertos afirman que la tecnología MagLev tiene el potencial de alcanzar velocidades de hasta 6.400 km/h.


El coche de choque más rápido

Parece una broma, pero hay un tipo que se dedica a batir récords con vehículos inesperados. Se trata del británico Colin Furze -con más de 10 millones de seguidores en su canal de Youtube– que instaló en un coche de choque de 1960 un motor de una Honda CBR 600 y cambió el volante por un manillar por cuestiones de manejabilidad. La prueba se realizó en el programa Top Gear y fue The Stig quien se puso a los mandos en los dos intentos: el primero a 173,83 km/h; en el segundo, 150,12 km/h. Para el resultado final fue tomada la media de ambos intentos, estableciendo el récord en 161,476 kilómetros por hora.


El carro de bebé más rápido

Colin Furze volvió a hacerlo. Otra de esas locuras que le permitió registrar en el libro Guiness de los récords los 86,03 km/h alcanzados con el carrito modificado con un motor de 10 CV y un cambio de cuatro velocidades.


El cortacésped más rápido

Convertirse en el jardinero más rápido del mundo ahora es posible gracias a Honda, que equipó a su Mean Mower V2 con el motor de la CBR1000RR Fireblade de 200 CV para alcanzar los 243 km/h. El “cacharro” solo pesa 69,1 kg.


El triciclo más rápido

François Gissy, el protagonista del récord de bicicleta propulsada a 333 km/h, también lo fue en la prueba que le arrojó a 261 km/h con un “trike” propulsado con aire comprimido y agua. Con un 0-100 km/h en 0,55 segundos, durante la aceleración sufrió una fuerza de 5,13 G.


El tractor más rápido

Si la jardinería no es lo tuyo y te va más la agricultura, ser el payés más rápido del mundo es así de sencillo. La multinacional JCB pone a tu disposición el Fastrac Two con el que puedes ponerte a 247,4 km/h. Esta es su velocidad máxima según el fabricante, aunque para el récord oficial solo se pudo homologar la cifra de 218,7 km/h. Guy Martin se puso al volante para semejante gesta.

En su interior, un motor diésel de 7,2 litros le otorga una potencia de 1.016 CV. Gasta 47,2 l/100 km y puede trabajar con aceite vegetal, o como se utilizó en esta prueba, con gasoil para competición.

Evidentemente se trata de una versión modificada para esta prueba, basado en el modelo JCB Serie 8000, que alcanza de por sí los 69 km/h y que lo convierten en el tractor de producción más rápido.


El kart más rápido

Aquí la cosa no está tan clara, y es que el récord oficial lo tiene Tom Bagnall con un kart con propulsión jet a 180,72 km/h desde 2017.


Sin embargo, en el circuito de Santa Pod Raceway, Reino Unido, hemos podido ver aparatos modificados para carreras drag que alcanzan los 220 km/h.


Por otro lado, el Daymak C5 Blast Ultimate es una especie de engendro eléctrico con ventiladores que acelera de 0 a 100 km/h en 1,5 segundos.


Play and Drive también tiene un kart eléctrico que alcanzó los 167,18 km/h en Motorland, con lo que aseguran que se convierte en el e-kart de competición más rápido del planeta.


El vehículo de movilidad reducida más rápido

173,16 km/h fue la velocidad máxima que consiguieron David Anderson y Mathew Hine, los inventores de la loca idea de equipar un motor de Suzuki Bandit 600 a un vehículo de movilidad reducida. Fue en una prueba de 1/4 de milla en el Jurby Motodrom (en la Isla de Man). Batieron el récord a ¿Adivináis quién? A Colin Furze.


El coche diésel más rápido

JCB, la empresa que fabrica el tractor más rápido del mundo, también es dueña de este récord de velocidad con el JCB Dieselmax. Una bestia de 1.500 CV marcó 563 km/h como velocidad punta en manos de Andy Green.


JCB es un gran fabricante de maquinaria agrícola y para esta prueba, utilizó dos motores de fabricación propia JCB 444 turboalimentados de 750 CV cada uno, con lo que demostró la gran capacidad de la mecánica que instala en su maquinaria.


El coche eléctrico más rápido

Con 12 metros de largo rellenos de baterías de litio, el Venturi Buckeye Bullet 3 desarrolla 3.000 CV para conseguir en 2016 ser el eléctrico más rápido: 576 km/h. Tiene un coeficiente de penetración Cx de 0.13 y sus cuatro ruedas son motrices.


El coche a vapor más rápido

Si pensabas que esta tecnología era propia y exclusiva de los trenes del Far West estás muy equivocado. El “Inspiration” consiguió convertirse en el coche más rápido en esta categoría en 2009 consiguiendo una velocidad de 239 km/h.


El coche eólico más rápido

¿Pensabas que esto no existía? Pues sí, resulta que el Ecotricity Greenbird surcó la pista a 203 km/h en 2009 gracias a su ala rígida vertical en lugar de la tradicional vela. El único metal está en sus ruedas y cojinetes, el resto del vehículo está fabricado en carbono. Con tan solo 600 kg de peso y aerodinámica, logra impulsarse a una velocidad cinco veces mayor al viento que sople.


El coche con energía solar más rápido

Estamos lejos de conseguir grandes velocidades con energía solar, ya que el récord de 2014 se sitúa en los 91,33 km/h por el prototipo Sky Ace TIGA, fabricado por estudiantes de la Universidad de Ashiya, Japón. Hay algún proyecto que pretende mejorar esta cifra y establecerla en alrededor de 100 km/h.


El coche teledirigido más rápido

Hecho a mano y con tan sólo 60 centímetros de largo. Así es el RC Bullet, el radiocontrol que en octubre de 2014 alcanzó los 325 km/h.


El vehículo de oruga más rápido

El S2000 Scorpion PeaceKeeper es un vehículo militar de reconocimiento que dio servicio al ejército británico entre 1973 y 1994. No fue hasta 2002, cuando registró el récord de velocidad para este tipo de vehículos, dejándolo en 82,23 km/h.

Alcanzar las más altas velocidades es uno de los retos que más ha perseguido el ser humano, consiguiendo cifras espectaculares. Así son los más rápidos.


El coche más rápido sobre hielo

Con este récord, Buldre Racing Team no sólo se hizo meritorio de esta marca, sino que hizo felices a tantos miles de entusiastas de BMW y del codiciado motor 2JZ. Ya os podéis imaginar, estos chicos engendraron una bestia de 1.300 CV en un M3 E30 con el que fijaron el nuevo récord en 347 km/h de punta, y 341 km/h de velocidad media. Fue en el evento anual Swedish Speed Week 2019, en Årsunda, Suecia.


El vehículo más rápido en la Luna

Aquí no hay mucha competencia. El registro lo tiene el Lunar Roving Vehicle, el buggy lunar que utilizaron los astronautas de los Apolo 15, 16 y 17. Fue en este último viaje al satélite, cuando en 31 de julio de 1972, Eugene Cerne estableció el récord en 18 km/h.

Un hito para la ingeniería de aquel entonces, que equipó al “rover lunar” con un motor eléctrico de corriente continua y 75 W de potencia por cada una de las cuatro ruedas, alimentados por dos baterías no recargables de 36 V de óxido de plata y zinc que generaban 121 A/h. Esto le otorgaba una autonomía de 92 km.


El vehículo más rápido en Marte

La velocidad más alta alcanzada en Marte está compartida por dos de los cuatro vehículos terrestres que han podido pisar el planeta. Se trata de los rover no tripulados Spirit y Opportunity, que alcanzaron los 0,18 km/h en julio de 2004.

Se trata de pequeños vehículos de 6 ruedas equipados con mucha tecnología y herramientas científicas, que podía superar desniveles de 45 grados sin volcar. Recibían la energía a través de placas solares y si lo hacían bien, disponían de 140 W para una autonomía de 4 horas.


El vehículo aéreo no tripulado más rápido

El Falcon HTV-2 es el avión más rápido jamás construido, aunque tiene una trayectoria que no inspira gran confianza para poder verlo realizando otras gestas. Se trata de un vehículo nacido de un proyecto estadounidense entre el Pentágono y DARPA, que tiene como objetivo plantarse en cualquier punto del mundo en menos de una hora, para dar apoyo militar obviamente. Se realizaron dos pruebas en abril de 2010 y en agosto de 2011, que costaron 308 millones de dólares, y ambas acabaron en el océano Pacífico. En ambos casos se perdió el control de la aeronave tras nueve minutos de vuelo, aunque pudieron registrar el récord de velocidad del que estamos hablando: 21.245 km/h (Mach 17,20).


El vehículo aéreo tripulado más rápido

Toda una proeza y un milagro el del piloto Pete Knight, que el 3 de octubre de 1967 se puso a los mandos del North American X-15 para alcanzar los 7.274 km/h (Mach 6,7). Y decimos milagro porque la aeronave sufrió tales daños durante el vuelo que aún no se sabe cómo Pete logró aterrizar sano y salvo.

Alcanzar las más altas velocidades es uno de los retos que más ha perseguido el ser humano, consiguiendo cifras espectaculares. Así son los más rápidos.


Desarrollado por las Fuerzas Aéreas norteamericanas, esta aeronave fue desprovista de cualquier sistema militar para reducir el peso (15.420 kg), tenía que ser lanzado a 14.000 pies desde un avión por su pobre maniobrabilidad a poca velocidad, y podía alcanzar los 100 km de altura. Esto fue muy útil para la NASA, que también lo utilizó al considerar esta altitud como espacio exterior. Tenía una autonomía de 450 km.


En este plano, también debemos considerar otros récords de velocidad como el avión de hélices más rápido (Tupolev Tu-114, año 1960, 870 km/h), el helicóptero más rápido (Westland Lynx 800 G-LYNX, año 1986, 400 km/h), el avión eléctrico (Rutan Largo-EZ, año 2013, 324 km/h), el planeador Schempp-Hirth-Nimbus 4DM (año 2006, 306 km/h), el dirigible Zeppelin Luftschifftechnik LZ N07-100 (año 2004, 115 km/h) o el increíble avión de propulsión humana Musculair 2, que en 1985 alcanzaba 44,32 km/h.


El submarino más rápido

El récord mundial absoluto para la velocidad submarina lo obtuvo el proyecto experimental soviético K-162 Anchar, con un casco hecho de titanio. Sus 44,7 nudos (82,78 km/h) alcanzados el 18 de diciembre de 1970 no han sido superados hasta la fecha.


El submarino de propulsión humana más rápido

La competición International Submarine Race reúne cada año a los mejores estudiantes de universidades del mundo, que llegan con sus diseños de mini-submarino de una sola plaza provistos de un equipo de buceo para respirar y unos pedales para propulsar su prototipo.

El récord está en manos de los chicos de la École de Technologie Supérieure, Canadá. Fueron capaces de registrar 12,96 km/h en 2012.

Alcanzar las más altas velocidades es uno de los retos que más ha perseguido el ser humano, consiguiendo cifras espectaculares. Así son los más rápidos.


El vehículo más rápido en el que ha viajado un ser humano

Ha llovido desde entonces, porque desde el 26 de mayo de 1969 los astronautas Thomas Stafford, John W. Young y Eugene Cernan que regresaban de la órbita lunar en el Apolo 10, alcanzaron los 39.897 km/h durante el descenso a la Tierra y ninguna otra misión ha registrado velocidades similares.


Otros récords de velocidad

Puesto que no son vehículos tripulados y destinados a la exploración espacial, no podíamos incluirlo entre el resto de vehículos. Aun así, no dejan de ser obras creadas por la ingeniería que alcanzas velocidades increíbles.

Por ejemplo, la velocidad de lanzamiento más alta desde la Tierra sin ayuda gravitacional del Sol o los planetas, fue la conseguida por la misión New Horizons de la NASA, destinada a la exploración de Plutón. Así, el 19 de enero de 2006 la sonda fue lanzada y llegó a 58.536 km/h.


La sonda Voyager I fue lanzada en 1977 con el objetivo de estudiar los límites exteriores del sistema solar. Gracias a las ayudas gravitacionales ha podido acelerarse hasta alcanzar la increíble cifra de 62.140 km/h. La sonda sigue activa en la actualidad.


Y luchando por el oro como objeto humano más rápido se encuentra la sonda Helios 2 lanzada en 1976 con el fin de estudiar la influencia del Sol en el ambiente interplanetario. Gracias a la atracción del astro alcanzó los 252.900 km/h.

Si te parece mucho (que lo es), la sonda solar Parker lanzada en 2018 también para estudiar el Sol, tiene previsto alcanzar los 700.000 km/h orbitando alrededor de él. Esto supone el equivalente a recorrer la distancia entre Tokio y Nueva York (11.000 km) en un minuto.