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Supercar Owners Circle, asistimos al evento de los 130 millones de euros

Supercar Owners Circle se trata de un evento de lo más exclusivo.

El pasado fin de semana asistimos al quinto aniversario de Supercar Owners Circle, el club de propietarios de vehículos exclusivos más grande del mundo. El encuentro tuvo lugar en la población de Andermatt, Suiza, un sitio en medio de los Alpes suizos con unos paisajes sensacionales acordes con la calidad de los vehículos asistentes.

Para poneros en contexto, Supercar Owners Circle solo está abierto a propietarios de vehículos exclusivos de todo el mundo. De hecho, según el propio club, de media cada miembro cuenta con 60 vehículos con un valor medio por cada coche aproximado de 1,2 millones de euros. Así que ya veis por donde pueden ir los tiros.

Los preámbulos de esta quinta edición ya indicaban que iba a ser épica y, ante tal panorama, no dudé ni un solo minuto en asistir a este increíble evento. De hecho, hace un par de años que lo seguía a través de su cuenta oficial de Instagram, y este año no quería que se me escapase. Así que sábado a primera hora de la mañana cogí un vuelo dirección Milán y una vez allí recogí un coche de alquiler para poder llegar hasta el lugar del encuentro que se encontraba a más o menos dos horas de la ciudad italiana.

Según el programa del evento, sábado por la mañana se iban a celebrar las competiciones de aceleración en un aeródromo de la zona, y no es voy a engañar, las dos horas de conducción hasta allí fueron las más largas de mi vida, solo quería llegar de una vez por todas.

En las inmediaciones del aeródromo las carretera se llenaba cada vez más de Carspotters, chicos y chicas que querían captar con sus cámaras las mejores imágenes de cada uno de los coches. Nosotros nos dirigimos directamente al parking del aeródromo y allí se nos abrió la puerta del cielo…

La primera imagen de todos los superdeportivos e hiperdeportivos juntos fue, con perdón por la expresión, ¡ACOJONANTE! Se me puso la piel de gallina y no dejaba de alucinar. Ante mi tenía las mejores vistas de mi vida.

Y no es para menos, el evento consiguió reunir a 6 Koenigsegg, entre ellos un Regera full carbono, otros tantos Pagani, con la primicia mundial de la primera unidad del increíble Huayra Imola, Ferrari F40 LM, con un sonido atronador, F50, Enzo full carbono, LaFerrari, 250 SWB, 275 GTB, Lamborghini Diablo, Aventador SVJ, Bugatti EB110, Veyron, Chiron, Maserati MC12, McLaren P1, Senna, Porsche 918 Spyder, 2.7 RS, GT2 RS, RUF CTR3, New Stratos, Jaguar D-Type, C-Type, Project 8, Zenvo TSRS, Toyota 2000GT, Alfa Romeo Disco Volante, Aston Martin One-77 y un largo etcétera hasta llegar a un total de unos 60 vehículos con un valor de aproximadamente 130 millones de euros ¡Una alineación para alucinar!

Todos ellos se enzarzaron en carreras de aceleración durante toda la mañana, demostrando el potencial de cada uno de los vehículos y demostrando también que todos los coches, independientemente de su valor, están hechos para utilizarse y no para estar encerrados en un garaje. Por la tarde, los miembros del club tuvieron charlas en su hotel (contaron con la presencia de Horacio Pagani por ejemplo), por lo que nosotros aprovechamos para disfrutar de los Alpes Suizos y de las carreteras más espectaculares como el Furka Pass o el Gotthard Pass.

Domingo, último día del evento, los participantes se reunieron en la calle central de Andermatt y crearon una especie de exposición donde todo el mundo que quisiera podía acercarse y ver de cerca estas auténticas bellezas. Esto transcurrió hasta las 9 de la mañana, momento en el cual la organización había cerrado unos kilómetros del Oberalp Pass para que los participantes pudieran dar rienda suelta a los coches en un tramo de carretera de montaña. Nosotros nos ubicamos al inicio del tramo para ver pasar todos los coches y escuchar el delicioso sonido de cada uno de ellos, aunque el F40 LM se llevaba todo el protagonismo en este apartado ¡Menudo melodía! Una vez finalizado el tramo, los participantes se retiraron al hotel y empezó el éxodo para que cada uno volviera a su hogar.

Sin duda alguna creo que esta ha sido la mayor experiencia de mi vida en el mundo de los coches. Ver tantos millones rodando en carreras de aceleración o rodando por carreteras de ensueño es algo que no se puede explicar en palabras, es algo que hay que ver y vivir para entenderlo. La única espina clavada que tengo del evento es la de no poder ver el Porsche 911 GT1, un coche qua ya tuve la oportunidad de ver hace muchos años en Andorra y que tenía unas ganas tremendas de verlo otra vez. Pero el GT1 tuvo que quedarse todo el fin de semana aparcado en el garaje subterráneo del evento por problemas, y nadie, salvo los participantes, pudo verlo. Una verdadera lástima.

No obstante, el nivel fue de lo nunca visto y solo por estar al lado de todo un Ferrari 250 SWB de 10 millones de euros o ver 6 Koenigsegg juntos, ya vale la pena.

Sin más, os dejamos con las imágenes que hacen más justicia al evento que cualquiera de las palabras que os he podido escribir.

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Articulo y fotografías por Gerard Campos.