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Prueba VW Polo GTI, un pequeño misil preparado para ser disparado

El Polo GTI es un pequeño compacto que sorprende gratamente a todos.

El Polo es uno de los modelos estrella de Volkswagen, su primera generación fue lanzada allá por 1975. Más de cuarenta años después nos encontramos ante su sexta generación. Pero eso no significa que haya perdido fuerza en el mercado. Sigue siendo un coche con una gran representación en el parque automovilístico español y cuenta con una gran diversidad de motorizaciones y acabados.

Como curiosidad decir, que, en la actualidad, todos los polos de nueva fabricación, solo podrán encontrarse con 5 puertas, ya que los 3 puertas, por desgracia para los que nos encanta esa carrocería, se han dejado de fabricar.

Hace ya tiempo, probamos nuestro primer Polo, fue un coche que nos gustó bastante porque reúne muy buenas características de acabados, diseño, consumo y fiabilidad. Ahora le ha tocado el turno al VW Polo GTI, y tengo que decir, que como ya imaginábamos, nos ha dejado con una sonrisa de oreja a oreja.  A mí, personalmente, no me suelen gustar los utilitarios pequeños, pero este sería uno de los que me plantearía muy seriamente comprar para moverme por la ciudad. A pesar de que es pequeño, es espacioso, si quieres moverte por la ciudad consigues hacer unos consumos muy aceptables, pero también es totalmente valido para divertirte en cualquier puerto de montaña, sin duda VW se ha esforzado para que este utilitario tenga un poco de cada extremo. Este GTI teníamos muchas ganas de probarlo porque a lo largo de estos años probando coches, hemos visto que el ser pequeño es compatible con ser matón por eso era un modelo que nos llamaba mucho la atención. Dicho lo cual, vamos a comenzar hablando un poco de su estética.

En el exterior es fácil distinguirlo de sus hermanos menores. Sobre todo, en él modelo que probamos que era color blanco puro, eso hacía resaltar los detalles en rojo y negro brillante. Aunque el capó tiene los mismos cuatro nervios que desembocan en las ópticas, éstas últimas son de Full Led en el GTI y las une una línea roja brillante con esas letras también rojo brillante. La parte inferior del paragolpes es negra brillante con un diseño de panal y las luces antinieblas incrustadas en los laterales.

En el lateral lo que se lleva la mayoría de miradas son sus llantas de 17″ Milton Keynes en negro con torneado brillante y sus pinzas rojas a juego con la leyenda GTI de la carrocería.

La parte trasera es la menos cañera de todo el conjunto, pero aún así, tiene los detalles de un deportivo. Sus siglas GTI en rojo y sus faros traseros oscurecidos nos recuerdas que no estamos ante un Polo cualquiera.

El interior es otro de los motivos que consigue cautivarnos en este modelo y es que, sin lugar a dudas, destaca por un gran salto cualitativo. Una vez acomodado en sus asientos y tras observarlo durante unos instantes, lo primero que me gustaría comentar es la amplitud que tiene. A pesar de tratarse de un modelo compacto, en ningún momento he llegado a echar en falta algo de espacio, ya sea para las piernas, para acomodar los brazos o para cualquier movimiento. Esto además se hace extensible a sus plazas traseras. Los asientos delanteros son específicos para este modelo, con un acabado deportivo y tapicería en piel alcántara en tres tonos a juego con todo el interior. Enfrente justo queda el Digital Cockpit, el cual viene de serie y nos muestra toda la información del pequeño Polo GTI, todo ello con una lograda interfaz la cual cuenta con bastantes posibilidades de personalización, manejo muy fácil e intuitivo. En la parte media del salpicadero, nos encontramos un sistema de navegación “Discover Media” con una pantalla de 8”. Y en la parte inferior de la consola central, nos tenemos algo prácticamente “infaltable” en cualquier vehículo a día de hoy, la carga inductiva para el móvil. El Polo GTI que probamos, contaba además con un techo solar panorámico corredizo.

Un detalle que nos gustó mucho es que el salpicadero, las puertas y el contorno de la palanca de cambios, tenía el mismo color rojo GTI de los detalles exteriores haciendo resaltar el conjunto más si cabe.

Pasando a la parte trasera, el maletero tiene una capacidad de 305 litros, con unas formas bastante rectas, lo cual nos facilita enormemente la carga. De nuevo nos encontramos que a pesar de que por fuera parece pequeño, pero es muy amplio interiormente.

Y ahora vamos al apartado que nos gusta a los más quemados: el motor. Con este modelo, Volkswagen se la ha sacado completamente,  se ha liado la manta a la cabeza y se las han ingeniado para meterle un 2.0 TSI capaz de desarrollar la friolera de 200 Cv y un par de 320 Nm, lo cual y teniendo en cuenta el tamaño y el peso del Polo, es una autentica locura. Lo convierte en un compacto divertidísimo. Eso hace que, a parte, de disfrutar cada km, te diviertas y te lo pases muy muy bien con él. Este motor nos permite tener dos vehículos muy diferentes en uno solo. Por una parte, podemos movernos utilizando los modos Eco o Normal, con unos ajustados consumos, sin vibraciones, sin ningún ruido estridente y como si de un compacto más se tratase. Por otra parte, tenemos el modo Sport, con el que conseguimos que el pequeño Polo nos enloquezca completamente porque nos ofrece un rendimiento que nada tiene que envidiar a su hermano mayor, el Golf GTI. Con este modo conseguimos un paso por curva perfecto incluso en altas velocidades, unos cambios de ritmo casi instantáneos según los piensas y en general una conducción emocionante, pero hiper precisa.

Para este modelo, se ha optado por una caja de cambios DSG de 6 velocidades y algo que si he echado en falta en el modo Sport, es que en cada cambió que gestiona la caja de cambios, apenas hay un ligero petardeo asomando por los tubos de escape. Tratándose de un auténtico GTI nada descafeinado, no pretendo una escandalera con la que los vecinos se acordasen de nuestros familiares, pero si que me esperaba algo más gamberro, más petardeo, más ruido y más alboroto en general.

Resumiendo: el VW Polo GTI se ha ganado una plaza en el podio de los coches pequeños con los que más hemos disfrutado. Es increíble como en un mismo coche, podemos tener varios. El relajado que usamos cuando tenemos que ir tranquilos (con la suegra por ejemplo). O el que nos pone los pelos de punta con solo pulsar el modo Sport. Todo ello sin renunciar a la comodidad, la calidad en acabados, la tecnología o el espacio de sus cinco plazas.