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Prueba Volkswagen Scirocco Typhoon

Antes de anunciarse el cese de su producción, hemos tenido la suerte de probar una de las 100 unidades del Volkswagen Scirocco Typhoon

Hacía tiempo que por nuestra sección de pruebas no pasaba ningún Volkswagen, así que fue todo un placer volver a disfrutar de uno, y más tratándose de una unidad limitada.

Exterior único.

El diseño del Scirocco Typhoon no defiere en casi nada respecto a un Scirocco convencional, pero sí que posee ciertos elementos distintos que le dan ese toque único. Sin duda, la primera diferencia que se nos antoja es la decoración en vinilo (dos franjas en negro o blanco) que recorren el capó y  finalizan en el techo. Los retrovisores también han sido recubiertos con vinilo efecto carbono, otorgándole un aire más deportivo si cabe.

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Visualmente es un coche agresivo, distinto al resto, de ahí el éxito que ha tenido a lo largo de estos años entre la juventud. El frontal destaca un perfil afilado, acompañado de unas alargadas ópticas y una parrilla inferior que denota las intenciones de expresar la deportividad. Todo él viene rematado con el acabado R-Line, el cual acentúa su carácter deportivo. Lo que debemos criticar es que en un modelo de estas características venga equipado con luces alógenas, algo que para nada queda acorde con las líneas del coche.

Observando su silueta desde el lateral, sigue destacando el afilado morro que es seguido de una línea bastante baja, ofreciendo un aspecto poco visto en Volkswagen, pero que, por desgracia, dejaremos de ver definitivamente a causa del cese de la producción. La zaga, con una parte baja mucho más ancha que la parte alta, ofrece una visión «gorda» del modelo.

Interior.

En el apartado interior tambien nos encontramos con una novedad respecto a los Scirocco convencionales y es la placa identificativa con el nombre de la serie situada encima de la guantera principal.

Tan solo abrir la puerta ya transmite aire deportivo. Una vez acomodados en sus asientos, se nota una posición de conducción algo diferente a lo habitual, se trata de una posición bastante baja gracias a los asientos deportivos, los cuales también nos ofrecen una magnifica sujeción lateral, aunque la visibilidad trasera desde este punto, no nos ha terminado de convencer a los reposacabezas traseros y el poco diámetro del cristal posterior.

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En el salpicadero destacan los tres relojes situados en medio, los cuales otorgan mucha deportividad. Estos relojes nos indican la temperatura del aceite, la presión del turbo y un cronómetro por si decidimos marcar tiempo en algún circuito.

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Las plazas traseras son cómodas, aunque no están pensadas para gente que sea alta y el acceso es algo complicado, cosa habitual en los modelos de estas características.

No obstante, el maletero no está nada mal teniendo en cuenta el tipo de coche que es. Son 325 litros de capacidad, aunque la altura de la boca de carga es un poco alta, pero te acostumbras rápidamente a ello.

Motor y comportamiento.

Nuestra unidad de pruebas venía equipada con el motor 1.4 TSI de 125 Cv, se trata de un motor gasolina turboalimentado de cuatro cilindros y con un par máximo de 200 Nm entre 1.400 y 4.000 rpm. Es un motor muy suave, con el que apenas se oye algún ruido y que nos ofrece un excelente resultado a bajas vueltas. Cuenta con una aceleración 0-100 km/h de 9.3 segundos y una velocidad máxima de 203 km/h. Está pensado para tener una conducción relajada, obteniendo unos consumos cercanos a los 6 litros y ofreciendo un comportamiento excelente.

No obstante, cabe destacar que para nuestro gusto este coche se debería de equipar siempre con el motor de gasolina 2.0 TSI o, en su defecto, el 2.0 TDI, ya que por sus condiciones permite más CV que esos solo 125. Bien es cierto que esa potencia más baja nos ayuda a conseguir buenos registros en cuanto a consumos y son suficientes en una conducción normal, pero cuando queramos ese punto de más, esa fuerza extra en un adelantamiento o en una carretera de curvas, no la encontraremos. De ahí nuestra crítica.

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Además, el chasis permite mucho más ya que es bastante rígido en el paso por curva. No obstante, no hay que equipararlo al de modelos con una filosofía 100% deportiva como los Toyota GT86 o Subaru BRZ, pero sí hay que remarcar que nuestros prejuicios quedaron algo tocados en este apartado. Cierto es que este chasis no lo pudimos llevar al límite ya que con los 125 CV se quedaba corto, pero estamos seguros que con la versión 2.0 TSI puedes ir más allá y explorar los límites físicos.

Desde el habitáculo las imperfecciones de la carretera son prácticamente inapreciables y contamos con una dirección precisa con la que podemos trazar sin miedo una curva tras otra, aunque no ofrece todo la información que nos gustaría de lo que sucede ahí abajo. Respecto a la frenada, es suficiente para esta versión, pero quizá peca de algo blanda y esponjosa, igual que la transmisión la cual es tan suave que cuesta saber que marcha has introducido. Sí, el Scirocco quiere ser un deportivo, y en ciertos aspectos lo corrobora, pero en otros como el cambio, la frenada e incluso la dirección le alejan de esas características

Conclusión.

Aspecto deportivo, comodidad y un consumo reducido, asi el Scirocco Typhoon 1.4 TSI, un vehículo pensado para los más jóvenes que estén buscando un coche un punto diferenciador para su día a día. Y si lo queréis daros prisa ya que Volkswagen ya ha anunciado su fin. Su precio de partida es de 25.280 euros, aunque seguro que podéis lograr una buena rebaja ya que la marca querrá desprenderse rápidamente de las últimas unidades.

Galería.