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Prueba Volkswagen Passat 1.4 TSI

Elegancia y confort en el nuevo Volkswagen Passat. Así ha sido nuestra prueba del sedán alemán.

Hoy os tendría que hablar de un Volkswagen Golf Sportvan, pero tras una gran confusión de Volkwagen, el destino ha querido que termine sentado en un Passat el cual lo hemos sometido a nuestras pruebas habituales.

Exterior.

Después de sacarlo del parking subterráneo del concesionario, por fin puedo mirarlo cara a cara. Estéticamente sigue las mismas líneas que sus antecesores, no hay nada especialmente revolucionario en él. Pero si una renovada línea que gusta a casi todos los públicos.

La parte en la que más destacan sus renovadas líneas es en el frontal, donde encontramos la nueva parrilla cromada con la que se consigue un aspecto más ancho en el vehículo,  justo al lado de esta se sitúan también los nuevos grupos ópticos de forma alargada. En la parte baja del paragolpes existe una gran entrada de aire acompañada en sus laterales por las luces antiniebla.

Ya con la ayuda de la luz natural de la calle y pudiendo observar sus líneas laterales, destaca la mayor distancia entre ejes gracias a las nuevas plataformas MQB. Su frontal da la sensación de ser bajo, en el capó empieza a subir hasta el parabrisas y en el techo se dibuja una suave curvatura descendente que termina en el maletero. Se puede definir como la clásica línea en estos modelos.

La parte trasera es alta y está marcada por dos grandes pilotos alargados y equipados con tecnología LED. El paragolpes es acorde al resto del coche, sin ningún detalle destacable y siguiendo la línea del sedán, con formas redondeadas y clásicas.

Interior.

En esta parte esperaba bastante más de este vehículo y no fue así, francamente me llevé una decepción.  Si tuviera que resumirlo en una frase, sería: Un interior, sin más…

El volante es de tres radios, con un buen acabado y multifunción.

El salpicadero del Passat es bastante sencillo, lo que más destaca en él son las salidas de aire cromadas las cuales se han sobredimensionado quizás en exceso. En medio de estas hay un reloj analógico, el cual no encaja nada bien con el resto del estilo. Debajo de este se sitúa la pantalla táctil de 8 pulgadas con sus botones de acceso directo a los diversos menús. Como ya es costumbre en la marca, desde ella podremos manejar tanto el apartado multimedia del vehículo, como su configuración y cuenta con conectividad MirrorLink. Debajo tenemos los controles del climatizador, en el que es necesario destacar su bajo nivel de sonoridad.

Los asientos son muy confortables, aquí es donde se nota que se trata de un sedán pensado para hacer largos viajes. Cuenta con multitud de regulaciones para adaptarse lo mejor posible a cada conductor. Un detalle a tener en cuenta, es que son climatizados (climatización y ventilación).

Pasando a la parte trasera, es donde más se nota la plataforma MQB y gracias a ella disponemos de los 8 cm extra de diferencia en comparación con su anterior versión. Ni la altura ni la anchura son un problema. Cuentan con anclajes Isofix y Top Tether para sillas infantiles y como ya es costumbre en este tipo de vehículos, en la parte central está situado el apoya brazos que a la vez tiene también la función de porta bebidas, a la par que nos sirve de trampilla para poder acceder al maletero.

El maletero ha sido otro punto que me ha desencantado, ya que aunque no es pequeño, no se abre el portón completo, lo cual reduce drásticamente la boca de carga y en un coche de estas características no debería ser así. A pesar de ello cuenta con un gran espacio de carga, con 581 litros exactamente. En su interior nos encontramos con una toma de mechero 12v y diversas argollas y ganchos en las que asegurar nuestro equipaje. En los laterales también incorpora unos pequeños huecos en los que depositar pequeños objetos sin que se pierdan por el maletero. Un detalle muy sorprendente nos lo encontramos al levantar el piso del maletero, y es que donde la gran mayoría de fabricantes están incorporando un kit antipinchazos o en su defecto, una rueda de galleta, en el Passat nos encontramos con una llanta y rueda idénticas a las demás, un detalle que personalmente echaba de menos y es de agradecer.

Motor y comportamiento.

El modelo que he probado venía con el mismo motor que equipaba el Skoda Superb que probamos hace escasas semanas. Se trata de un motor gasolina 1.4 TSI BMT con el famoso sistema ACT, con el que desconecta el segundo y tercer cilindro de forma temporal, consiguiendo un ahorro de combustible de hasta 0.5 litros.

Esta motorización ofrece 150 CV y empieza a mostrar su potencia desde un rango bajo, aunque se mantiene constante en todo momento. Con el sistema ACT cuando se mantiene la velocidad o se pisa el acelerador suavemente, se encarga de desconectar dos cilindros para reducir los consumos. De esto solo nos daremos cuenta porque nos informa en el cockpit y es que es inapreciable en la conducción del coche.

Las marchas son largas y dan muy buen resultado en conjunto con el motor, obteniendo unos consumos medios de 6.8 litros, teniendo en cuenta el tamaño del sedán del que hablamos, están más que bien.

El Volkswagen Passat es un coche sumamente fácil de llevar al que te adaptas en cuestión de minutos.

Conclusión.

Sí buscas un coche familiar deberías pensar en que el Passat ya que puede ser una de las opciones a tener en cuenta. Los ocupantes van muy anchos y cómodos. El espacio de carga del maletero es suficiente para toda la familia y el coche responde correctamente aunque vaya cargado. Se comporta bien en todo momento y aunque no se trata de un deportivo, nos ofrece potencia cuando la necesitamos y es muy fácil circular con él. Sus consumos no son desorbitados con lo cual puedes irte de viaje con toda la familia sin dejarte el sueldo en combustible, ya que a pesar de que a día de hoy la gente sigue asociando diésel a ahorro, eso está lejos de la realidad, pero ese es un tema que ya tocaremos otro día.