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Prueba Škoda Spaceback Scout 1.4 TDI

Con la llegada del Škoda Spaceback Scout se abre un nuevo mundo para la marca checa que ataca a un segmento que tenía descuidado

Hace tiempo que teníamos ganas de empezar a trabajar con Škoda y el primero que nos toca es el Spaceback. Es un turismo de cinco puertas, 17,9 centímetros más corto que el Rapid y 31,2 más largo que el Fabia. Gran habitabilidad, versatilidad, buena relación calidad-precio y dispuesto a conquistar a un público joven, nos apuntan desde la propia marca, ¿lo conseguirá?

Preparado para la guerra.

Del Škoda Spaceback tenemos varios modelos, la unidad de pruebas es el Spaceback Scout 1.4 TDI de 90cv con cambio manual. Los SUV son la moda mundial en las cuatro ruedas y basa en su polivalencia el éxito de ventas que está cosechando en todo el mundo, incluido España. El Spaceback Scout tiene un aspecto campero que le dota de un mayor atractivo que sus hermanos Spacebacks.

El Škoda Spaceback mide 4,30 metros de longitud y 1,90 metros de ancho, tiene un tamaño similar al de un Renault Mégane, un SEAT León o un Audi A3 Sportback. La distancia entre ejes del Škoda Rapid y del Škoda Spaceback es la misma (2,60 metros), por lo tanto, la reducción de longitud total de este último se debe a que su voladizo posterior es más corto. La capacidad del maletero es de 415 litros y con los asientos abatidos llega a los 1.380 litros (el mayo maletero de su segmento), pesa poco más de 1200 kg y tiene un deposito de 55L. Por ejemplo, un Citroën C4 y un Honda Civic, dos de los modelos con mayor volumen de maletero (dentro del segmento), tienen 408 y 401 litros respectivamente. Un Volkswagen Golf tiene 380 litros.

Es una berlina cómoda y más espaciosa de lo que a primera vista parece. Ése es otro punto a favor muy importante, la comodidad, y no solo la de los interiores, sino también la comodidad de la conducción. Es muy práctico y resulta fácil de manejar porque la carrocería deja buena visibilidad, porque las puertas dejan un amplio acceso a todas las plazas o porque la consola está bien organizada y los diversos botones se encuentran con facilidad, sin necesidad de desatender mucho la carretera.

Los paragolpes delanteros y traseros de nuevo diseño con la parte inferior en gris oscuro y gris plata, aletines también en gris oscuro en los pasos de rueda al más puro estilo todocamino y llantas de 16 o 17 pulgadas denominadas Rock o Camelot respectivamente.

El espacio para los pasajeros es amplio, tanto en las plazas delanteras como en las traseras. Estas últimas se benefician de una distancia para las rodillas de 640 mm y una altura hasta el techo de casi un metro que permitirán que puedan acomodarse bien dos adultos. La plaza central es muy justa debido a su configuración y la forma del pilar central. En conjunto se trata de un modelo muy bien aprovechado por dentro, dadas las dimensiones exteriores.

El techo va cayendo hacia atrás ligeramente hasta encontrarse con el portón, los cuales crean una tercera ventanilla de considerables proporciones que aumenta la zona acristalada. En la zaga destacan los cuidados pilotos traseros con un haz lumínico en forma de “C” y un conjunto de portón y paragolpes ligeramente redondeado.

En cuanto a la seguridad el Spaceback cuenta con sistemas ABS y ESC, airbags de conductor, acompañante, de cabeza y de cortina, fijaciones Isofix para las sillitas de los más pequeños así como cinco reposacabezas

Fabricado sobre la misma plataforma que el Skoda Rapid, el compacto se presenta como un vehículo muy funcional para el uso diario

Tecnología al día.

El diseño interior es sobrio, y la terminación no es mala en cuestión de ajustes, aunque no hay materiales de gran calidad y priman los plásticos duros. En eso, el Spaceback dista del León, y no digamos del Golf. Ya sabemos los los rangos de cada marca dentro del Grupo VAG y la marcha checa se pone casi al día dentro del grupo.

El equipamiento de serie es bastante extenso, con Full Link, pantalla de 6,5 pulgadas, Bluetooth, lector USB y de tarjetas SD, volante multifunción, control de velocidad, elevalunas eléctricos, climatizador, espejo retrovisor interior fotosensible, sistema de arranque en cuestas, cierre centralizado con mando a distancia, faros antiniebla, faros LED diurnos, faros de xenón, techo panorámico, start and stop,  retrovisores térmicos y llantas de aleación de 17 pulgadas, entre otras opciones.

La gamma de motores la forman un 1,4 litros de 90 caballos y un 1,6 litros de 116 caballos para las variantes diesel y de las gasolina hay dos de 1,2 litros de 90 y 110 caballos, más uno de 1,4 litros y 125 caballos. Todos los motores están sobrealimentados y propulsan a otros muchos coches del Grupo Volkswagen.

Un Scout que cumple cada día.

Al igual que el Škoda Rapid, el Spaceback Scout tiene detalles prácticos como un rascador de hielo en la cara interior de la tapa del depósito de carburante o un espacio específico para guardar el chaleco de emergencia bajo la banqueta del asiento del conductor.

Nuestra unidad viene equipada con el motor 1.4 litro de 90cv y se trata de un motor con una relación prestaciones-consumo muy buena. Los 90 CV de potencia que mucha podría pensar que se le quedan algo cortos, la verdad es que se encargan de mover con relativa soltura al compacto checo, su peso contenido ayuda a eso y ha moverse como pez en el agua por la ciudad. La función de este coche es sencilla: llevarnos a nuestro sitio con el menor consumo.

Además, que el tacto no sea ‘exquisito’ no significa que no sea bueno, pues el modelo checo se comporta bien en general y presume de un chasis al nivel de lo exigido por un motor con menos de cien caballos. La suspensión cumple su tarea con nota y presume de compromiso entre eficacia y confort, aunque si queremos ir rápido el balanceo sale a la luz. La dirección es precisa y rápida y los frenos, con discos ventilados delante y discos detrás, son enérgicos y resistentes ante los tratos intensos en ciudad o carretera.

Škoda homologa para este motor una aceleración de 0 a 100 km/h de 11,6s con un consumo entre 3,4 y 4,3 litros a los 100 km. Unos consumos ajustados que nos hemos acercado a los 4,6 litros en autovía y 4,9 litros por ciudad, todo siempre a velocidades legales.

Un detalle a mejorar a parte de la calidad de los materiales, son los asientos. Son cómodos para trayectos cortos por la urbe pero si pasas más ratos entre atascos y viajes, se hacen excesivamente blandos, es un contraste extraño.

Fabricado sobre la misma plataforma que el Skoda Rapid, el compacto se presenta como un vehículo muy funcional para el uso diario. Con una puesta a punto más que correcta del chasis, el Spaceback Scout es un coche que se desenvuelve a la perfección entre el denso tráfico de la ciudad sin aumentar demasiado su consumo. Es un modelo con una visibilidad muy buena en cualquier dirección, un hecho que facilita en gran medida las maniobras en ciudad.

Sus aptitudes camperas son muy justas, salimos por algunas carreteras de montaña sin asfaltar para probar y de seguida nos dimos cuenta que no esta fabricado para ello. La altura es la misma que sus hermanos y eso penaliza, al igual que la falta de tracción total. No aconsejamos ir con el a zonas de fuera pista, podemos tener serios problemas para poder salir. Pero si lo tuyo es ir al campo (pista llana con grava o tierra) o la playa, el Scout te llevará sin problemas.

La dirección asistida electro-mecánica se me antoja un poco artificial en cuanto al tacto. Esto no quita que ofrezca un guiado más que correcto pero no logra transmitir toda la información de la carretera a las manos. Es un propulsor elástico que puede estirarse hasta llegar cerca de la zona roja del cuentarevoluciones sin perder demasiada entrega. Me ha sorprendido lo bien que recupera cuando nos movemos en un rango de revoluciones medio pero encontramos que le falta algo de brío al motor.

Conclusión.

Con la llegada del Spaceback se abre un nuevo mundo para la marca checa que ataca a un segmento que tenía descuidado. Con un motor que tiene una buena respuesta lineal pero poco enérgica y un consumo ajustado, junto a una estética campera y la versatilidad de su carrocería familiar puede resolverte la papeleta si buscas un coche sencillo y, sobre todo, útil.

Con un precio de salida de poco más de 14.000 €, el Spaceback Scout esta preparado para ganar la batalla entre los SUV compactos.