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Prueba Skoda Octavia RS 2.0 TDI

El Octavia RS es un sedán muy deportivo.

No es ningún secreto que en adictos a la gasolina nos gusta mucho la marca Skoda. Las experiencias personales que hemos tenido con esta marca en la familia, nos dicen que son grandes coches, no solo por fuera, sino que tienen un motor que aguanta cualquier cosa, hasta el punto de tener casi 600.000 km y no romper nada, salvo piezas de desgaste como embragues.

Dicho esto, cada vez que nos llega algún modelo nuevo para probar, nos encanta seguir comprobando como desde que se pusieron las pilas sus coches no han parado de mejorar.

Tienen una estética moderna y deportiva, con unas calidades que hacen difícil creer, que por unos 30.000 € puedas adquirir el modelo más alto de gama, cuando por ese precio en otras marcas te dan el “pelao”.

Esta vez le ha tocado el turno al Skoda Octavia RS, en su versión 2.0 TDI de 184 CV y con tracción 4×4.

Lo primero que llama la atención de la unidad de pruebas que hemos tenido y que se encarga de enfatizar el carácter deportivo del modelo, es el color Verde Rally. No es un color discreto, ni que guste a todo el mundo, pero la verdad es que es de los pocos coches que puede lucirlo sin ningún complejo.

Estéticamente es fácil diferenciarlo de los otros Octavia por sus paragolpes, sus dos salidas de escape, su calandra y sus tapas de los retrovisores en negro brillante y ese alerón, lo delata rápidamente. Si encima le sumamos la mezcla con sus originales e increíbles llantas Xtreme de 19” en antracita brillante, el conjunto de los deportivos rasgos del Skoda Octavia RS, hacen girar más de una cabeza tanto si circulas como si estás parado.

En el apartado interior me ha enamorado sus asientos deportivos, con las letras RS bordadas en los cabezales. Son calefactables, regulables y excepcionalmente cómodos. Todo el tapizado es en color negro con las costuras y los bordados en color rojo brillante. Los asientos traseros son ideales para poder viajar 3 adultos sin problema de espacio incluso en trayecto largo.

El freno de mano, la palanca DSG y el volante son de piel. Éste último además es mi favorito, de tres radios, con levas en la parte posterior, achatado en su parte inferior para un mejor manejo.

En el salpicadero se sitúa el centro tecnológico del Octavia: El Columbus. Una pantalla táctil de 23,4 cm que cuenta con Bluetooth, wi-fi, SmartLink, navegador, sistema de audio Canton, etc. Para completar lo anterior cuenta con el extra de poder cargar tu móvil por inducción en la parte inferior y una salida usb por si tu teléfono no dispone de esa función.

La parte de atrás del habitáculo no se queda atrás, en la parte posterior del apoyabrazos encontramos otro usb y una toma de corriente de 230v por si fuera necesario.

A parte del gran espacio que tiene, visualmente se le añade más todavía por su techo solar. Al dejar entrar mucha cantidad de luz, nos da una sensación de mayor amplitud.

Uno de sus puntos fuertes es la capacidad y la comodidad de carga de su maletero. 590 litros si con 5 plazas que se amplían a 1.580 si abatimos la totalidad de las banquetas traseras.

Una vez descrito lo superficial, toca meterse en faena y hablar de lo mejor de este coche, su motor. Vale, no es el gordo, pero creedme si os digo, que con este vais a disfrutar de lo lindo.

Cuenta 184 Cv muy bien aprovechados, que sumados a su tracción 4×4 inteligente, os trasportarán a una conducción limpia y precisa. Trae un modelo personalizable y 4 predeterminados de conducción: eco, confort, dinamic y sport. Ni que decir tiene que el último de ellos es el que os hará disfrutar ya que es el que despierta su deportividad a tope.

El modo sport apura las marchas más y endurece dirección y suspensión lo que se traduce en una aceleración impecable e instantánea, un paso por curva brutal y una conducción limpia y precisa.

Todo ello sin tener que hipotecarte para pagar el combustible. En conducción mixta modo eco, ronda los 6.8 litros, si ya nos emocionamos y activamos el sport sube, pero a unos 8.5 aproximadamente.

Pero para disfrutar al máximo de todo lo anterior, no hay que olvidarse de la seguridad. Este Octavia trae de serie unos frenos muy eficientes a la vez que estéticamente bonitos con sus pinzas color rojo fuego.

Las luces son automáticas y tanto las delanteras como las traseras son LED. Las primeras además cuentan con el sistema Intelligent Light Assistant, eso significa que se autorregulan según las condiciones de conducción, ya sea por ciudad, carretera o lluvia entre otros, siempre tendrás una perfecta iluminación.

A parte de lo anterior también cuenta con sensor de lluvia, park assit, control de crucero, asistente de carril y sensor de frenada entre otros.

Comentar qué al ir a repostar, vi que trae un rascador de hielo en la tapa del depósito. Puede parecer una nimiedad, pero en invierno donde vivo, hiela casi todas las noches, el tener ahí un rascador, facilita esta engorrosa tarea.

La conclusión de este coche es fácil. Lo reúne todo, una conducción deportiva con mucha potencia, ahorro en el combustible al ser del modelo diésel, 4×4 para un mejor comportamiento y a la vez es un coche familiar con una gran capacidad tanto del habitáculo como del maletero.

Con el puedes ir sin problemas de espacio con toda la familia pero a la vez te proporciona una experiencia de conducción que pocos coches de este segmento pueden darte.

Sin duda un coche a tener en cuenta si lo que corre por tus venas es combustible en vez de sangre.