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Prueba Nissan Leaf, ahora con 250 km de autonomía

 

El Nissan Leaf 2016 llega con una batería de 30 kWh que le permite alargar la autonomía hasta los 250 kilómetros.

No hace mucho nos decían que el automóvil eléctrico era el futuro, que los motores de combustión terminarían por desaparecer, y nosotros, incrédulos, no nos lo creíamos. Ahora, cuando nos hablan del vehículo eléctrico, lo tomamos con total normalidad. Somos conscientes que el futuro, nos guste o no, viaja hacia la hibridación y la electrificación. Y en ese camino se encuentra Nissan que, con dos modelos eléctricos en su gama de vehículos, ejerce como uno de los líderes de esta revolución.

Y para seguir el compás del tiempo, la marca japonesa ha optado por renovar el Nissan Leaf, pero no os imaginéis ningún cambio estético, ya que permanece casi intacto, pero sí un cambio importante en su batería, ahora de 30 kWh que otorga una autonomía de 250 km, siempre con el optimismo del ciclo de homologación europeo.

Misma filosofía con 250 km de autonomía

Con algo más de cinco años a sus espaldas, el Nissan Leaf se ha convertido en el vehículo eléctrico líder a nivel mundial con más de 100.000 unidades vendidas durante este periodo. Pero, como dicen, llegar arriba es fácil, lo difícil es mantenerse, y en eso trabaja la marca. Para ello ha dotado el vehículo de más potencia para su batería hasta llegar a los 30 kWh, lo que supone extender la autonomía hasta los 250 km. Aún así, Nissan seguirá ofreciendo la variante menos prestacional con 24 kWh y 195 km de autonomía. Este suculento aumento no rompe con las dimensiones de la batería, pero sí que la hace algo más pesada, lo que conlleva que el Leaf ya sobrepase los 1.500 kg de peso. Además, dicha batería cuenta con una garantía de 160.000 km o 8 años.

El resto del vehículo sigue las mismas pautas que hasta ahora, con una estética un tanto extraña para la vista pero que es lo más eficiente posible para la aerodinámica del modelo. Como novedad, el Nissan Leaf 2016 incluye la pantalla táctil de siete pulgadas con navegador que resulta lo suficientemente intuitivo además de avisarte de todos los puntos de recarga posibles. El interior sigue siendo muy amplio y cinco personas caben sin problemas; hay espacio suficiente para piernas, buena altura y el maletero goza de una capacidad de 355 litros. Lo único que no nos gustó fue su cuadro de instrumentos un poco anticuado y muy parecido al que tenía el Opel Kadett.

Una vuelta por Barcelona

La marca nos preparó un recorrido básicamente urbano por la Ciudad Condal, jungla predilecta del Nissan Leaf, aunque también realizamos incursión en vía rápida (las Rondas) e hicimos la ya más que conocida Arrabassada para subir hasta el Tibidabo.

La posición de conducción es buena ya que es sumamente alta y puedes controlar todo lo que pasa a tu alrededor con facilidad. Su manejo por la ciudad es perfecto, la respuesta del motor eléctrico es sensacional (254 Nm de par de 0 a 3.000 rpm) y ofrece una buena aceleración que permite sortear con facilidad todos los obstáculos de la ciudad. Eso sí, a más presión del pedal derecho, más se reduce la autonomía, la cual por cierto nos dejó algo intrigados ya que estando al 100% de carga en el momento de cogerlo, el Leaf sólo marcaba 200 km, cuando la marca promete 250 km.

Llegamos a la Arrabassada y allí nos damos cuenta que es como coger un pingüino y llevarlo al desierto. El Nissan Leaf se siente incómodo y cuando “atacas” las curvas no notas ninguna información de la dirección, no sabes realmente lo que está sucediendo ahí a fuera, además de un balanceo propio de las suspensiones blandas que monta. Es un coche para conducirlo tranquilo, relajado, sin escuchar ningún ruido, sólo el de tu música preferida.

Durante las bajadas puedes recargar batería usando el modo Brake del cambio (automático, por cierto) y jugando con el freno motor, sin tocar el freno normal. Al final del recorrido (unos 50 km) nos quedamos con una autonomía de unos 120 km aproximadamente y eso sin haber usado casi para nada el modo ECO, el cual maximiza las posibilidades de prolongar la autonomía. Esto supone que en un uso normal del vehículo el conductor habría tenido una autonomía entre 150 y 200 km, una cifra más que respetable para un vehículo eléctrico, siempre que las infraestructuras acompañasen, cosa que no pasa ahora mismo en España.

Facilidad para el comprador

Nissan quiere romper las barreras que separan al comprador de un vehículo eléctrico y es por eso que quiere vender el Nissan Leaf por sólo 19.900 euros. Eso sí, con algo de trampa, ya que la versión de 30 kWh sube hasta 34.970 euros para el acabado Acenta. Aún así, este precio te puede salir barato a la larga con todo lo que puedes ahorrarte en combustible, impuestos, peajes, aparcamientos, etc.

Y para convencer al comprador, la marca ofrece tres meses de prueba gratuita de una unidad de Nissan Leaf, al término de la cual el cliente finaliza con la comprar de un Leaf o bien, si no le ha gustado, otro vehículo de la gamma Nissan. En el primer caso, el comprador de un Leaf podrá optar a un coche de combustión de la marca de forma gratuita durante 14 días para realizar largos viajes, además de que la marca le gestione y tramite todo para instalar un punto de recarga en su garaje comunitario con un descuento de 1.000 euros en la instalación.

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