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Prueba Nissan 370Z, el veneno japones

Un clásico actual que dejará huella, así es el Nissan 370Z.

Como todo buen “petrolhead” a lo largo de la vida habrá varios coches que te encantarán, unos más que otros. Algunos, con el tiempo los olvidarás y dejarán de llamarte la atención. Sin embargo, por más que pasen los años, algunos de esos, siempre los desearás. Éstos últimos, cada vez que los ves piensas, ¡que ganas tengo de subirme a uno y probarlo! Eso es lo que me pasaba a mi con el Nissan 370z, que cada vez que veía uno por la calle pensaba que tarde o temprano tenía que probar uno.

A lo anterior, hay que sumarle que soy un fiel seguidor del canal de youtube PowerArt, donde entre muchas otras cosas, nos están contando la historia de Nissan. Los hemos podido ver por el Monte Akina con un 370z Nismo. Por lo que, tras cada video, mis ganas de probar y disfrutarlo aumentaron aún más.

Me ha costado mucho tiempo, pero ha merecido la pena cada minuto de disfrute con este coche. Es más, para que os hagáis una idea de lo que he exprimido este Nissan, os diré que he tenido que llenar el depósito todos los días que ha estado en mis manos.

Tengo que decir que el 370z al igual que el GT86, es un deportivo que considero necesario en nuestro parque móvil. Desde hace ya años el sector de los vehículos, ha ido tomando un camino enfocado hacia los compactos deportivos con motores turboalimentados y de tracción delantera en la mayoría de casos. Aunque estos dos pertenecen a segmentos diferentes, ambos son tracción trasera, atmosféricos y destacan por las sensaciones que son capaces de transmitir a la hora de conducirlos.

En el Nissan 370z disponemos de varios acabados, Coupe, GT, la versión Nismo y la versión Roadster, estas dos últimas versiones no nos importaría probarlas. No por nada (llamamiento a Nissan) sino por ver si se diferencian mucho del 370z GT, que es la versión de la que os vamos a hablar hoy.

El 370z es un modelo que lleva ya bastante tiempo entre nosotros, para ser más exactos desde 2008 cuando llegó para sustituir al ya por entonces exitoso 350z. A lo largo de estos años ha recibido algún lavado de cara que ha hecho que se siga manteniendo joven y es que, aunque no lo parezca, en 10 años los diseños de los coches cambian mucho. A pesar de estos cambios que ha ido sufriendo, es un coche del que no hace falta hablar mucho de su estética y es que estoy seguro que todos los amantes del motor tenéis la imagen de cómo es en la cabeza.

La unidad que probamos, era de color gris metalizado, de todos los colores, es el más “discreto”. Al ser el acabado GT trae de serie las llantas de 19” ultraligeras gris oscuras, los faros Bi-Xenon delanteros y los traseros Led con interior oscurecido, la salida de escape doble en acero inoxidable y la parte central del parachoques trasero en negro. Todo eso enfatiza, más todavía si cabe, su espíritu deportivo.

El interior conjunta distintos acabados, pero con un denominador común, la apuesta al negro. Los asientos son muy cómodos, algo que no siempre pasa en este tipo de vehículos, regulables eléctricamente y calefactables. El asiento del conductor está ergonómicamente concebido para facilitar cualquier movimiento a la hora de conducir. Tapizados en piel, ante y tela, al igual que los paneles de las puertas, la palanca de cambios y el volante que son de piel o ante. Los detalles interiores son en aluminio, como los pedales y reposapiés. Detrás de los asientos hay unos huecos portaobjetos, entra una mochila en cada hueco o un objeto de tamaño similar. De todos los deportivos que hemos probado, este sin duda es el que más espacio interior tiene. Para nada da la sensación en un biplaza.

Pero lo realmente importante de este coche, no es su estética, ni su interior, es su corazón y su cuerpo. Todo en él está pensado para hacer de la carretera su hogar.

Su motor atmosférico de cuarta generación V6 de 3,7 litros que rinde un total de 328 CV, con VVEL (Variable Valve Event and Lift) ajusta el ritmo y la elevación de las válvulas para tener una curva de par más amplia y rápida, reduciendo las emisiones y optimizando así el consumo.

Tiene transmisión manual de 6 velocidades con Nissan Synchrorev Match, la primera que incorpora sincronización de revoluciones que nos permite tener un cambio preciso (imitando el famoso punta/tacón), con mayor control y suavidad. Para ese cambio a partir de 2018 se ha dotado a cada 370Z del nuevo embrague Exedy, mejorando la precisión, el esfuerzo y el control desde el pedal.

 Monta una suspensión ultraligera de aluminio para tener una respuesta instantánea, ya que cuanto más livianos son los componentes, más rápido reaccionan a las instrucciones del conductor. La delantera es de doble horquilla y la trasera de cuatro brazos, esto permite a las ruedas ir los más perpendicular posible al suelo, lo que se traduce en una mayor área de contacto y una rápida recuperación en los baches (que por desgracia cada día se multiplican en nuestras carreteras). Si a esto le añadimos la amortiguación Dual Flow Pass tenemos la combinación ideal para un manejo perfecto.

Para mí, un gran deportivo no solo debe tener caballos, sino también algo fundamental, un sistema de frenado que nos permita salir de cualquier apuro. Este Nissan no es la excepción. Los frenos que monta de serie, son los más grandes hasta la fecha. Los números no engañan: pinzas de 4 pistones y discos de 355 mm, con ventilación diseñada para mantenerse constante y que esto nos dé total precisión. Su sistema VCD (control dinámico del vehículo) monitoriza la velocidad individual, el balanceo, ángulo de dirección, frenada y fuerzas laterales de aceleración. Compara esa información con los parámetros establecidos de trazada y así en caso de detectar el más mínimo subviraje o sobreviraje, este sistema frena de forma individual la rueda que precise o incluso reduce potencia. Todo para que puedas mantener la trayectoria que quieras.

Soportes transversales en maletero y motor, así actúa con una mayor precisión porque añade rigidez estructural. Capó de aluminio, nos da mejor respuesta a la dirección al reducir el peso. Su corta distancia entre ejes y que el eje de transmisiones sea de carbón composite, aligera peso y revoluciona el coche mucho más deprisa. Si a eso le sumamos el centro de gravedad bajo y su anchura, hace que se funda con cualquier carretera.

El 370z tiene un reparto de peso de 55/45. No es que los ingenieros no se estrujaran suficiente el cerebro y no pudieron llegar a 50/50, sino que está hecho así expresamente. De esta manera cuando el coche supera el vértice de la curva, el peso se desplaza hacia atrás consiguiendo el reparto de peso perfecto.

En el apartado menos técnico, pero que facilitan el que solo tengas que preocuparte de conducir, tenemos el sensor de luces, de lluvia, control de crucero, limitador de velocidad, ABS, EBD, asistencia a la frenada y asistencia de arranque en pendiente entre otros.

El plano tecnológico consta de una pantalla táctil de 7,2″ que integra a parte de las funciones Bluetooth con audio Streaming, el navegador GPS Nissan Connect Premiun, la guía michelín y el manejo del sistema de audio BOSE, éste último a pesar de su gran calidad, lo utilicé bastante poco, y es que ¿teniendo el sonido del motor, quien quiere escuchar otro tipo de música?

Por todo lo anterior, puedo decir con seguridad que es unos de los deportivos más completos y espaciosos que he conducido. Hace posible una fusión total con la carretera sin apenas esfuerzo, con una conducción cómoda y precisa. Ya sea en ciudad, en carretera o en autovía, siempre hará que tengas ganas de más kilómetros.

Es difícil describir con palabras lo bien que me lo he pasado con este Nissan. Solo puedo decirte que, si alguna vez se te ha pasado por la cabeza comprarlo y tienes dudas, ve a probarlo. Eso sí, te advierto, el veneno japonés del 370z luego es imposible sacártelo de las venas.