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Prueba Mercedes GLC 220D 4Matic, Suv del momento

Nos ponemos al volante del Mercedes GLC 220D.

Hace unas semanas estuvimos a los mandos del Mercedes GLC 220D 4MATIC, después de un viaje de algo más de 1.500 km con él, no nos extraña que se trate de uno de los SUV del momento y es que, dando una vuelta por cualquier ciudad española, nos damos cuenta del fabuloso éxito comercial que esta teniendo este SUV compacto.

Los predecesores de estos GLC eran los antiguos GLK que se fabricaron desde el 2008 hasta el 2015. En 2015 Mercedes optó con juntar todos sus todoterrenos con una nueva nomenclatura GL para la variante todoterreno y una última letra que se refiere a la carrocería. Así nació este GLC. Al contrario que su primera generación, esta si esta disponible en versiones V6 y V8.

El Mercedes GLC tiene unas medidas nada pequeñas de 4.66 de largo, 1.89 de ancho y 2.87 de alto. Aunque es un coche familiar y espacioso, su aspecto es agresivo y musculoso. En la parte frontal, la vista es atraída por su enorme parrilla con dos líneas dobles cromadas que enmarcan una gran estrella de Mercedes en el mismo cromado. Los faros, que tienen una inclinación hacia abajo, refuerzan este marcado aspecto deportivo. En el paragolpes tenemos además una gran entrada de aire central y dos laterales. El lateral tiene las estriberas y el perímetro de las ventanillas en cromado. Pero lo mejor son sus llantas de 14 radios, que aunque puedan parecer sencillas, son de mis favoritas. En la parte de atrás destacar su doble salida de escape en cromado, a juego con el resto del coche.

El interior de este Mercedes GLC es una oda a la calidad y los buenos acabados. No solo por su tapicería de piel negra con costuras en gris o sus inserciones de aluminio en las puertas, sino porque cada detalle está pensado al milímetro y eso se nota. Los asientos delanteros tienen ajuste eléctrico, memoria para 3 conductores y son calefactables. El volante es de tres radios y achatado en su parte inferior, en el salpicadero encontramos su pantalla “al aire”, detalle que me encanta porque así las líneas del salpicadero son mucho mas limpias. Bajo esta tenemos las tres salidas de aire, los botones de selección de la climatización, el equipo de música, un hueco con apertura y cierre para guardar objetos como cartera o móvil y pegado al reposabrazos los controles de la pantalla.

Este Mercedes venía con la consola central en madera negra. Debo decir que no soy fan de la madera, pero los encargados del diseño de este coche, han rejuvenecido algo tan desfasado como la madera y han sabido combinarlo a la perfección con el aluminio y las líneas perfectas para dotar a este clase GL de una gran elegancia contemporánea.

La parte trasera es lo mismo. Calidad y confortabilidad marca de la casa. Con este GLC hicimos un viaje 5 personas de unos 300 km y fuimos todos los ocupantes con hueco de sobra. En el apartado del maletero decir que al tener un portón que es más grande y cuadrado que el coupé, es más sencillo poder cuadrar todo el equipaje sin tener que andar jugando al Tetris, sin duda sus 550 litros contribuyen a esa facilidad. Si sois de los que os lleváis la casa a cuestas, solo necesitáis abatir los asientos y así obtener unos, muy majos, 1600 litros.

Como todos los Mercedes cuenta con el Dynamic Select y sus cinco modos de conducción: Eco, Confort, Sport, Sport Plus e individual. En cada uno de ellos la manera de conducción es diferente.

El eco es el modo tranquilo, como su nombre indica, su función es la de gastar lo menos posible, su aceleración es más calmada y así es como logra su propósito de eficiencia.

 El confort es el más cómodo, un poco mas de aceleración que en el eco, una suspensión y una dirección adecuada a una conducción normal.

Y mis favoritos: los Sport. Confieso que cada vez que tengo un coche así, un 90 % del tiempo, va en este modo. Para los locos del motor como yo, es en el que se disfruta de verdad, la suspensión se endurece, el paso por curva es milimétricamente preciso y la aceleración hace que apenas te des cuenta que este mastodonte pesa 2 toneladas y media porque en algunos momentos no parece siquiera un suv. Es increíble como 170 cv pueden estar tan bien aprovechados.

Mención aparte su 4×4, con el que podrás divertirte de lo lindo por todos los sitios de tierra que te encuentres. Nosotros lo metimos en una playa, con un poco de miedo la verdad, porque no es la primera vez que un coche que es 4×4 nos hace pasarlas canutas por la arena, pero nada mas alejado de la realidad, giros precisos, una trazada perfecta incluso por sitios con corriente de agua. En general un comportamiento de 10 para el Mercedes GLC.

Creo que poco hay que decir de una de las marcas más conocidas y reconocidas en el mundo del motor. Puedes hacer cualquier cosa que se propongan, lo mismos te hacen un AMG, que un monovolumen, que un 4×4. Hasta aquí puedes pensar, pues como otras muchas, si, pero hay una diferencia, ellos lo bordan con todos.

Este GLC 220d nos ha hecho disfrutar mucho, no solo tienen una gran calidad exterior y de motor, sino que tienen una elegancia, una comodidad y unos acabados que te hacen sentirte como en una nube.

Todo el mundo debería, al menos una vez en la vida disfrutar de este tipo de coches, porque sin duda, son auténticas obras de ingeniería.