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Prueba Jeep Cherokee 75 aniversario; con él, al fin del mundo

Si hablamos de Jeep lo primero que se nos pasa por la cabeza es su modelo más carismático, el Cherokee.  Así que como no podía ser de otra manera, el legendario modelo también ha recibido el paquete especial para conmemorar los 75 años de la marca.

Un exterior que marca la diferencia.

Como marca diferencial, el Jeep Cherokee 75 aniversario recibe varias modificaciones, tales como faros delanteros bi-xenón, paragolpes y parrilla delantera con inserciones en color bronce, llantas de aluminio en 18” en el mismo tono, techo solar panorámico y el sistema 4×4 Jeep Active Drive I.

Sabemos también que es el modelo 75 aniversario porque lleva varias placas y anagramas que nos lo recuerdan y porque tan solo esta versión lleva el logo de Jeep de color naranja. Observando su frontal, podemos ver sus faros bi-xenón acompañados por la parrilla acaba en bronce y el logotipo de Jeep en naranja.

 

Lateralmente destacan sus grandes llantas de 18 pulgadas pintadas también en bronce, así como un identificativo que hace que rápidamente podamos averiguar qué se trata de la versión 75 aniversario. Además, en la puerta se encuentra incrustado un logotipo en el que aparece la silueta del Willys MA (el primer Jeep de la historia) acompañado del año en que nació la marca, 1941.Un interior a la altura. 

Pasando al diseño interior, primero de todo es necesario destacar el acceso a él. Lo hacemos sin ningún tipo de esfuerzo ya que es muy amplio. Al abrir la puerta da una gran sensación de calidad que se percibe mediante los asientos en cuero y tela y las excelentes terminaciones de todo el interior. Hay un pequeño detalle que sin duda llama mucho la atención y son sus alfombrillas en panel de abeja de material plástico, la cuales tienen una explicación. No hay que olvidar que estamos ante un 4×4 y es más que probable que acabemos con los zapatos llenos de barro en alguna de nuestras aventuras. Por este motivo, unas alfombrillas convencionales quedarían totalmente manchadas ya que el barro se extendería y sería complicado limpiarlas a conciencia. Sin embargo, con este tipo de alfombrilla, un simple manguerazo y un par de golpes, quedan como nuevas.

Los asientos delanteros me recordaron mucho a los vehículos americanos, tienen un tamaño considerable y son muy envolventes. Aquí también encontramos otro de los detalles que indican que se trata de una versión especial con los anagramas impresos sobre la piel. Los asientos de las plazas traseras también son bastante amplios y en ellos pueden viajar hasta tres personas sin ninguna incomodidad.

Siguiendo por la parte delantera, lo primero de todo es el volante. Tengo que admitir que me ha gustado mucho por su tacto acolchado pero que a la vez te da una gran sensación de robustez. En él se encuentran los controles del equipo multimedia, el bluetooth y el control de crucero. Justo detrás del volante tenemos las levas del cambio de marchas. Un detalle que ha hecho que este volante me guste tanto es la posibilidad de que sea calefactable, aunque parezca una tontería, pasa como con las alfombrillas, no hay que olvidar que se trata de un 4×4 y es muy probable que acabemos en la montaña en un día de mucho frío, por lo que se agradece mucho poder evitar que las manos tarden en entrar en calor mientras conducimos.

El salpicadero se encuentra presidido por una pantalla táctil de 8,4 pulgadas, desde la que, aparte de controlar todo el sistema multimedia del Cherokee, también podremos configurar todos los aparatos del vehículo.

El maletero es otro de sus puntos fuertes. Con un portón, hace que la boca de carga sea excepcionalmente cómoda, siendo un maletero bastante cuadrado y con un hueco en el lado izquierdo para objetos pequeños. Se complementa con una toma de 12 V, varios ganchos que nos facilitan para colgar las bolsas de la compra y que no lleguen a casa todas abiertas por las curvas del camino, así como una bandeja enrollable y blanda que soporta el peso de los abrigos de varias personas.

Motor y comportamiento.

El motor que equipa el Cherokee 75 aniversario es un 2.2 Diésel de 200 Cv. Se trata de un motor bastante silencioso con el que incluso en frío, apenas vamos a sentir vibraciones en el interior. Está equipado también con un cambio de marchas automático de 9 velocidades, creando un conjunto que en carretera se convierte en un todocamino bastante rápido, pero que en offroad tampoco le falta potencia. A pesar de ello, no tiene un consumo desorbitado, aunque homologa una media de 5.7 litros a los 100, en nuestra prueba ha rondado una media de 6.5 litros.

Desde el mando ‘Selec-Terrain’ podremos elegir según el momento que tipo de conducción vamos a realizar. Cuenta con programas específicos para nieve, barro, sport o el modo automático, con el que el vehículo se adapta solo a la mejor opción según el momento.

Por ciudad es ágil, pero se nota que no es su punto fuerte. Donde mejor nos lo pasaremos con él es recorriendo los polvorientos caminos de tierra que rodean nuestra ciudad. Ahí es donde más se nota el espíritu de este todocamino que no le tiene miedo a nada.

Conclusión.

Era la primera vez que probaba un Jeep. Para ser sinceros esperaba el típico 4×4 que se mueve como pez en el agua por el campo pero iba a costar llevarlo por ciudad y carretera. Sin embargo, en conjunto es de los mejores vehículos que he probado porque aúna muchísimas cosas que lo traducen en un modelo polivalente. Es muy manejable y fácil de conducir por cualquier medio, los acabados y calidades son excelentes y sobretodo contiene elementos prácticos, manteniendo además un consumo más que aceptable para su segmento. En resumen, es un coche para alabar y que no hay medio que se le resista. Si el resto de la marca es así, ya tienen otro fan.

Galería Jeep Cherokee 75 aniversario.