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Prueba Ford Ranger Wildtrak

Una de las pick-up más bestias del momento, la Ford Ranger Wildtrak.

Hacía ya tiempo que tenía ganas de hacer una pequeña escapada a la montaña y aunque me hubiese gustado poder hacerlo con la reina de las pick-up, la Ford Ranger Raptor, en esta ocasión no ha podido ser así. En su lugar hemos elegido a su hermana “pequeña” la Ford Ranger Wildtrak. Que, con permiso de la Raptor es de los modelos más americanos que nos podemos encontrar en nuestras carreteras, a pesar de que está bastante europeizada.

Dicen que es la pequeña, pero precisamente de eso tiene poco con sus 5,36 metros de largo, 1,86 de ancho y una altura de nada más y nada menos que 1,81 metros. Pero por si su tamaño no fuese suficiente, su apariencia también intimida, en Ford han creado una autentica pick-up con aspecto de mole. Un conjunto que al verlo venir por el retrovisor, acojona y hace que automáticamente la gran mayoría te ceda al paso. ¡Y como para no cedérselo a este bicho de 2.200 kg!

Ford ha creado un vehículo poco visto, con diseño imponente, pero todo ello sin perder el buen gusto. La de prueba era color naranja sabre (430 €), con llantas de 18” (265/60/18) bicolor negro y plata de 6 radios dobles en forma de U. El portón de la caja llevaba una moldura protectora en plata (64 €) y la cubierta venía con persiana enrollable también en plata (1.376 €), en la parte inferior tenemos el gancho fijo de remolque Brink (430 €). El interior tenía la misma gama de colores que por fuera, el trío naranja, gris y negro.

Los asientos son muy grandes en las dos filas, en color negro con las costuras en naranja. Al no ser de tela porosa, son muy fáciles de limpiar, incluso de pelos de perro, algo que se agradece en este tipo de coches que se usan sobre todo para el campo. Los asientos del conductor y el acompañante son calefactables. El volante es muy cómodo de usar, tiene controles de muy fácil acceso e inserciones color plata en sus radios. A su lado encontramos una pantalla táctil de 8” (20.3 cm) con navegador incorporado. Desde ella podremos manejar entre otras funciones: la radio, la música y el manos libres del smartphone y el climatizador bizona.

A pesar de no ser un vehículo creado para ir por ciudad, cuenta con muchas ayudas que nos ayudaran a la hora de aparcarlo, como el sistema XVision, que consta de 8 sensores de aparcamiento: 4 delanteros (183 €) y 4 traseros (194 €). En carretera nos resulta muy útil su pack Tech (387 €), que incluye control automático de luces largas, reconocimiento de señales de tráfico, control de crucero adaptativo y asistente de mantenimiento de carril.

Esta prueba con la Ranger Wildtrak es de las que más terrenos hemos tocado. Ha recorrido ciudad, autovía, caminos de piedra, playa y vías con agua.

Es un vehículo pensado y diseñado para trabajar y por ello cuenta con una gran capacidad en la caja, 1.117 litros y una capacidad de arrastre de hasta 3.500 Kg. Algo que hay que tener en cuenta a la hora de cargar las maletas y enseres que sean necesarios, es que estos no van a ir igual de sujetos que en un maletero normal. Aunque tengo que decir que lo he llevado a la compra, ha ido toda suelta, sin bolsas ni nada, y hasta los botes de cristal has llegado en perfecto estado. Lo que si hay que resaltar es que en los laterales cuenta con varios ganchos con certificación DIN 75410, los cuales soportan hasta 500 kg cada uno, algo muy importante tratándose de un vehículo de trabajo. Un detalle que también me gustaría destacar y es que cuando comente con algún conocido que iba a hacer un pequeño viaje con una pick-up, lo primero que me decían es: yo no me arriesgaría a llevar las maletas ahí en la caja, a ver si las van a robar en cualquier despiste. Sin problema, la persiana enrollable es resistente a los golpes y trae cerradura, de esta manera lo que llevemos en la caja trasera estará a buen recaudo y dicho esto, vamos a la carretera.

Al decir que íbamos de viaje largo con la Ford Ranger Wildtrak oímos muchos comentarios diciendo que este tipo de vehículos no están diseñados para viajar. Pues, por un lado, les damos la razón. Los asientos son muy anchos, pero no destacan por su gran ergonomía y tras hacer más de 650 km, los riñones no estaban muy contentos. Pero por otro lado les quitamos la razón. La mayoría del mismo segmento tienen interiores toscos, espartanos (ósea cutres) y la Ford Ranger es todo lo contrario.

Para iniciar el viaje, en el selector de tracción seleccionamos tracción a las dos ruedas, reduciendo así el consumo. Tras los primeros 615 km con el coche cargado, a una velocidad media de unos 120 en autovía (la mayoría del trayecto) llegamos a la gasolinera, tenía un pelín mas de un cuarto de depósito, la media de consumo estuvo en unos 8 litros y medio. Después vienen unos 35 km de camino de tierra, una parte es camino apisonado plano, el resto, camino de cabras con curvas, cuestas y piedras sueltas. Para ello echamos mano de su reductora (2,50:1) que hace que subir por una empinada cuesta de roca sea un juego de niños. Hasta le fecha, es el coche que ha pasado con mejor nota este último trozo, que aunque no es muy bestia, pero te las hace pasar canutas. Aquí también se agradece el angulo de ataque de 29º y 21º respectivamente.

Tras ese primer viaje fue puesto a prueba en playas por las que había pasado un temporal, sin apenas arena y la poca que había no estaba compactada, vadeamos ríos con caudal mas arriba de las estriberas, en todos esos escenarios, solo llegó mas lejos que nosotros otro vehículo: Un tractor.

La Ford Wildtrak tiene un motor diesel 2.0 ecoblue de 213 cv. Cuenta con caja de cambios automática de 10 velocidades y tracción 4×4 seleccionable con control de descenso y selección manual. A priori pensábamos que se quedaría corto debido a su tamaño y peso. Pero después de toda la tralla que se ha llevado en apenas 4 días, solo tenemos buenas palabras. Incluso del cambio de marchas de 10 velocidades, el cual ofrece un cambio bastante rápido y efectivo.

Otras veces hemos puesto a prueba otros 4×4 por sitios similares, aunque nunca habían estado tan mal porque como he dicho más arriba, después del temporal Gloria, todo estaba muy destruido. En todas esas ocasiones siempre teníamos dudas de si pasaría o no por aquí o por allí, pero esta es la primera vez que hemos ido sin un atisbo de duda.

En resumen, si eres un culo inquieto como nosotros, que te gusta ir por todo tipo de caminos pero sin renunciar a las prestaciones y comodidades de coche normal, la Ranger Wildtrak te va encantar. No tiene unos consumos excesivos, te vale para ir a la compra, para llevar pasajeros, al perro y cuenta con mas de mil litros en la caja para llevar a la suegra.

Aunque quizás lo mejor de todo es que en toda la semana de prueba no se nos ha cruzado nadie indebidamente en las rotondas, no se han saltado los cedas ni stop, no han acelerado en la autovía cuando hemos puesto el intermitente para dificultarnos el cambio de carril y eso queridos adictos a la gasolina no tiene precio, bueno sí, a partir de 35.168 €.

Galería Ford Ranger Wildtrak