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Prueba Ford Fiesta Active Plus 1.5 TDCI

Estamos ante una nueva generación del Ford Fiesta, en concreto el Fiesta Active+. Este modelo se caracteriza por un diseño más campestre, buscando mantener la esencia del Fiesta pero con un aire más Crossover.

 

Desde hace años el segmento de los crossover ha ido in crescendo y prácticamente todas las marcas tienen algún modelo de estas características. En Ford son conscientes de ello y han querido darle este estilo que tan de moda está a uno de sus pequeños utilitarios.

 

Exterior.

Para otorgarle este aire de coche de campo, el Ford Fiesta Active es 18 mm más alto que el Fiesta en el resto de sus acabados. Esto se ha conseguido gracias a los muelles, los cuales lo suben 6 mm y los otros 12 mm es debido a la diferencia en el tamaño de las ruedas que son unas 17” de 5 radios bitono en cromado y gris oscuro que destacan entre el tono Luxe Yellow (425 €) de la carrocería.

La parrilla delantera y el paragolpes trasero también son específicos y cuentan con unas protecciones en plástico negro que contornean toda la carrocería, incluidas las taloneras. Estos paragolpes a su vez, preceden a unos pasos de rueda más anchos para albergar las vías ensanchadas 10 mm necesarias para lograr este acabado.

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Prueba Ford Fiesta Active Plus 1.5 TDCI

Un par más de detalles nos recuerdan a un todo camino: Los faros antiniebla con un bisel cromado a juego con los railes del techo (150 € estos últimos).

Pero no solo tiene aires de crossover, sino también de un coche deportivo , tal y como demuestran sus cristales oscurecidos (120 €), su techo y tapas de retrovisores en color negro absolut (250 €), su cerramiento de parrilla activa, sus faros Full LED  delanteros (550 €) y LED traseros.

Y es que, aunque es un coche con muchos estilos, algo que a priori puede parecer raro, pero que en Ford han logrado que todos encajen en un mismo coche.

Interior.

La parte interior está muy lograda, con unos acabados que nada envidian a sus hermanos mayores. El interior es completamente negro, salpicado eso sí por detalles en cromado que armonizan en conjunto. La tapicería de los asientos, el reposabrazos, el volante, el freno de mano y la palanca de cambios son además de piel.

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Los asientos son muy cómodos, los delanteros cuentan con ajuste de 4 posiciones. Hicimos un viaje a Gandía del tirón y al llegar no tienes dolor de espalda como pasa en algunos coches. Eso sí, como “contra” decir que el espacio detrás para las piernas es algo justo. Por lo que es recomendable que en viaje largo solo vayan 4 personas para ir a gusto. De lo contrario si van 5 podemos encontrarnos con bastante incomodidad.

El maletero tiene un tamaño normal de 311 litros (1.093 l con asientos abatidos), más que suficiente para meter cuatro maletas de tamaño medio.

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En el plano tecnológico incorpora una pantalla de 8” SYNC3 con navegador y B&O play. A través de ella podremos usar todos los comandos del coche, del móvil y utilizar aplicaciones como Spotify para hacer más amenos los viajes.

Una cosa que nos sorprendió mucho es que los elevalunas eléctricos traseros son un extra (125 €) algo que bajo mi punto de vista, deberían traer ya de serie todos los vehículos.

 

Motor y comportamiento.

El Ford Fiesta Activ Plus ofrece varios motores, tanto diésel como gasolina.

La unidad que hemos podido probar venia equipada con el motor 1.5 TDCI de 120 Cv con cambio manual de 6 velocidades. Bajo mi criterio y sin haber probado las demás motorizaciones, me parece la motorización más sensata para este Fiesta ya que no llega a los 1.300 kg.

Este motor ofrece 270 Nm desde las 1.750 hasta las 2.500 rpm. Así se obtiene una respuesta bastante equilibrada que nos permite tener un consumo que no llega a los 6 litros siendo mixto. Algo que se agradece, desde que se los precios del diésel están por las nubes.

Tiene buen comportamiento tanto en ciudad como en carretera, se adapta fenomenal a los cambios de ritmo y carril tan necesarios en la urbe. Mención a parte merecen sus frenos, tiene una gran frenada para el tipo de coche que es. Y es que en los tiempos que corren, donde muchos montan tambores en la parte trasera, se agradece que lleven discos en los dos ejes.

Para facilitar la conducción, este Fiesta incorpora sensor de luces y de lluvia, reconocimiento de señales y el paquete control de seguridad activa en carretera (400 €) que consta de asistente anticolisión, velocidad de crucero adaptativa, limitador de velocidad y un monitor de 4.2” de conducción segura, que es donde saldrán reflejadas todas las alertas.

Para hacer más amena (y menos estresante) la experiencia por la ciudad cuenta con paquete City (200 €) que incluye sensor trasero, cámara de marcha atrás, retrovisores plegables y ajustables electrónicamente.

 

Conclusión.

Es un coche que se adapta a cualquier medio, ya que no solo se mueve como pez en el agua por la ciudad, sino que, si necesitamos meternos por un camino, podremos hacerlo sin temor a dejarnos los bajos del coche en el intento. Con una estética muy atractiva alejada de lo clásico que estamos acostumbrados a ver. Valido tanto para viaje largo como para excursiones a la montaña. En el además podremos meter todo lo necesario sin renunciar a la comodidad.

Con un motor que aunque no es un deportivo, nos basta y nos sobra para andar tanto por ciudad como por carretera teniendo un consumo razonable.