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Prueba Citroen C4 SpaceTourer BlueHDI 2.0, para viajar en familia

El Citroen C4 SpaceTourer es el momovulumen más vendido en nuestro país.

El grupo PSA tiene actualmente 3 modelos diferentes del Citroen C4. Todos están basados en mayor o menor medida en el C4 Picasso de primera generación que se presentó en el 2006. Como dato curioso, a pesar de llevar 13 años en el mercado, la actual es solo la segunda generación. Aun así, ha cambiado mucho desde sus inicios, ahora es un coche con una estética más deportiva que su antecesor. El Citroen C4 SpaceTourer que probamos, que es el acabado Shine, enfatiza más todavía, con varios detalles de serie ese aire deportivo.

En el exterior lo más característico es su frontal, el cual sigue con la línea continuista que sitúa los luminosos a tres niveles. El nivel superior lo comparte con sus chevrones cromados que llegan de faro a faro, en el de en medio está encuadrada la calandra superior y el nivel inferior tiene los faros antiniebla encastrados en la otra parte de la calandra. Dicha calandra es color negro brillante, al igual que los retrovisores, el techo (que era panorámico), parte de debajo de los paragolpes delantero y trasero y las llantas de 17” que eran bitono. Todos esos detalles, armonizaban a la perfección con el rojo Rubí de la carrocería. El Citroen C4 SpaceTourer no es un coche con unas líneas que sean llamativas en exceso, pero eso le confiere un aspecto elegante y con carácter.

El interior tiene un gran salto a mejor en calidad respecto a sus antecesores. Ahora está todo cuidado y conjuntado al detalle. Los asientos son todos de piel microperforada, muy cómodos y amplios, los delanteros eran calefactables y el del copiloto llevaba un reposapiés con regulación eléctrica que hacía que pudieras ir recostado como si estuvieras en el sillón de casa.

En el salpicadero encontramos dos grandes pantallas, la mayor de ellas de 12”. En ellas se engloba el sistema multimedia Citroën Connect Nav, el bluetooth, el sistema audio, la radio, el climatizador bizona, el Connect Box y también desde las que podemos ver la cámara de marcha atrás y el dibujo con los sensores de aparcamiento.

Las plazas traseras son grandes, aunque teniendo en cuenta las dimensiones del C4, esperaba que fueran más cómodas al viajar 3 adultos. A los pies de las plazas traseras, tenemos unas guanteras encastradas en el suelo que harán las delicias de los fanáticos del orden que no les guste ver las cosas tiradas por el coche. Y es que otra cosa no, pero espacio para guardar cosas, le sobra. Sumadas a esas guanteras traseras, entre los dos asientos delanteros encontramos otra con apertura de cortinilla en la que entran varias botellas de agua pequeñas.

El maletero es uno de los puntos fuertes de estos tipos de vehículos, al ser un coche alto, su portón ofrece unas grandes dimensiones que nos facilitan mucho la tarea de cargarlo. Si a eso le añadimos que en el acabado Shine que era el nuestro, el portón es eléctrico “manos libres” y se abre con un botón, no tendremos ni que hacer fuerza. Cuenta con 537 litros, si abatimos los asientos traseros (se puede hacer individualmente) ganaremos casi 100 litros mas.

A esta unidad en concreto, pudimos probarla de viaje largo desde Madrid hasta Navarra. Aunque en el ámbito personal no somos partidarios de los monovolumen, reconozco que este tipo de vehículos son muy cómodos cuando se trata de que entren las maletas, el equipo fotográfico y mi perra/pony sin tener que hacer previamente un croquis de donde ira cada cosa.

En el terreno del motor, decir que esta unidad era un diésel BlueHDI 2.0 de 160 CV. Bajo mi punto de vista es la potencia mas acertada ya que por norma general, estos coches son familiares y suelen llevar mas carga que otro tipo de vehículos. Es por ello qué si nos vamos de viaje largo, con el coche hasta arriba, esta motorización, nos vendrá al pelo.

La conducción es como esperaba, muy tranquila y suave, lo ideal para esta clase de vehículos en los que prima la conducción lineal, aunque con potencia cuando la necesitamos. Los pasos por curva y los cambios de ritmo son fáciles y muy llevaderos. La frenada es muy buena teniendo en cuenta a lo que estamos acostumbrados en este tipo de vehículos. Pero lo mejor de todo es el consumo. Ronda los 6,5 litros en consumo mixto y con el coche cargado. Algo de admirar teniendo en cuenta las dimensiones de esta monovolumen.

Si tuviera que resumir la conducción de esta C4 Space Tourer elegiría la palabra confortable. Tiene la suficiente potencia para sacarte de un apuro, pero no hace alardes de ello, cosa que se agradece cuando es un coche familiar y necesitas una conducción lineal para que los pasajeros no noten los cambios de velocidad. Esto último se lo debemos en gran medida a su cambio automático con convertidor de par de ocho marchas, que hacer que apenas se note el cambio de una a otra.

En el apartado de la conducción contamos con ayudas, como sensor de lluvia y luces, asistente de cambio de carril, detector de ángulo muerto, control de crucero adaptativo y aviso de proximidad con el coche que nos precede.

Resumiendo: Si buscas un coche con mucho muchísimo espacio, pero a la vez no quieres perderte un gran diseño y un buen motor, por unos 30.000 € aproximadamente, te llevas una unidad hasta arriba de extras. Es un coche funcional, con estética elegante y con un motor nada apretado como viene siendo la tónica habitual, por lo que si te decides por este Citroën C4 Space Tourer, estoy seguro, que no te vas a arrepentir.