Saltar al contenido

Prueba Audi RS3: El MataGigantes

El Audi RS3 es una bestia disimulada de 370cv, pasa desapercibido hasta escuchar su rugido.

Cuando Alejandro, responsable de prensa de Audi, me llamó para decirme que teníamos disponible el Audi RS3, me salió una sonrisa de oreja a oreja al colgar el teléfono. Acto seguido miré datos del coche y vídeos del YouTube, un A3 con 370cv y una aceleración muy pareja a todo un RS6, la sonrisa cada vez era más grande. Aún quedaban días para ir a recoger la bestia, pero los tenía marcados y cada día quitaba un número.

El día llegó, 21 de marzo fue la fecha señalada. Llegué a primera hora al concesionario Barna Wagen de la Vall d’Hebron de Barcelona donde me esperaba Toni; tanto él como Alejandro me dijeron que era un coche muy divertido e increíble. Como un niño con su piruleta en la mano, enciendo el coche dentro del taller y su rugido me eriza los pelos y un pequeño escalofrío recorre mi cuerpo. Unos golpes de gas y un petardeo acompaña, estamos listos para salir, por delante queda una semana llena de pruebas variadas, lo probaremos en todos los aspectos desde el uso diario, urbano, carreteras, autopistas y el “grand chelem”, el Circuit de Barcelona-Catalunya. Una semana excitante por delante.

 

Elegante pero rebelde.

A primera vista puede pasar desapercibido y confundido con un A3 s-line para la gente que no entiende mucho. Pero para los que somos adictos a la gasolina, sabemos que no estamos delante de un coche normal, su frontal con enormes entradas de aire y su rejilla en forma de panel de abeja negra, le dan agresividad, sus pasos de rueda ensanchados para albergar las enormes llantas de 19″ con los grandes frenos lobulados. Para acabar en la zaga posterior, su bonito difusor con las dos salidas ovaladas de escape.

Sin duda un coche elegante pero agresivo a la vez, no llega a las estridencias del Mercedes A 45 AMG pero no le hace falta. Por dentro sigue la linea de calidad de la marca alemana y su clase RS. Sobrio y minimalista, con unos asientos muy bonitos acabados en piel Nappa Fina y con el logo RS3, el volante lleva inserciones de alcántara y esta achatado por la parte inferior.

La parte exterior se distingue del resto de versiones porque tiene unos paragolpes específicos, un difusor aerodinámico trasero en color negro brillante precioso y unas salidas de escape ovaladas enormes, esta versión de pruebas llevaba instalado el sistema de escape RS que viene como opción. Las llantas de aleación son de 19 pulgadas de diámetro y los neumáticos tienen medidas 255/30, tienen esa medida para albergar los poderosos frenos RS.

El corazón de este modelo es similar al que tenía la generación anterior —tiene cinco cilindros en línea y 2,5 litros de cilindrada— pero da 367 CV de potencia máxima, 27 CV más que su predecesor. Funciona con mucha suavidad y el empuje que proporciona es siempre muy intenso —casi con independencia de la marcha seleccionada—, un corazón que late con mucha fuerza al más mínimo pisotón.

Si a esto le sumamos su tracción Quattro permanente y un cambio S-Tronic de 7 velocidades, unido a un peso menor a 1600kg, hacen del RS3 un cóctel tremendamente divertido.

 

El Circuit de Barcelona – Catalunya.

Un marco incomparable para hacer pruebas, el Circuit de Barcelona – Catalunya es el circuito por excelencia en Cataluña. Entramos en el box, encendemos el motor y el ronroneo nos despierta los sentidos, retumba su ronco sonido en todas las paredes.

Es la hora, toca abrir el garaje y salir a pista, encaramos la salida de pitlane y apretamos el gas, primera vuelta de reconocimiento de la pista, frenos y motor. Luce el sol y la temperatura es agradable, llegamos a la parrilla de salida y nos detenemos en la «pole». Miramos al frente, desconectamos las ayudas electrónicas, modo secuencial y a probar el Launch Control. Freno pisado, gas a fondo y soltamos freno, inmediatamente nos quedamos pegados al asiento, su aceleración es brutal (4,3s de 0-100 km/h), llegamos a la primera frenada como un tiro y aun pegados.

Frenamos para encarar la curva ELF, los frenos clavan el coche de manera eficiente para encarar la chicane con una gran estabilidad para coger velocidad y salir disparados para el curvone Renault, la curva nos saca hacia el exterior, pero la tracción y su potencia nos hace mantener la trazada. Llegamos por encima de los 170 km/h para frenar y coger la curva Repsol, nos tiramos al interior para abrirnos rápidamente, el coche se mantiene por el sitio sin problemas.

La curva Seat, una de las mas lentas del circuito, frenamos fuerte y para dentro, gas a fondo y su sonido me pone los pelos de punta, pegado al asiento voy en la bajada. Llegamos a mi zona preferida, la subida de la Moreneta. Me encanta el sonido al cambiar de marcha y al reducir, el petardeo es abrumador. Frenamos fuerte, curva izquierda y peralte para la derecha, encaramos la subida con un empuje tremendo.

La curva Campsa es ciega a la derecha para abordar la contra recta. Se nos hace corta y el estadio nos da la bienvenida. Frenamos fuerte en La Caixa, tracción y gas a fondo para llegar al Banc Sabadell a derecha, pasamos sin problemas para llegar al New Holland de entrada a meta. Otra vuelta por delante, superamos los 230 km/h a final de recta, esta vuelta le daremos un poco más de guerra para que el RS3 nos muestre sus limites. En el curvone Renault la trasera se desliza un poco pero la Quattro funciona de maravilla. Entramos pasados, en la subida de la Moreneta, por los pianos y ni se inmuta, gas a fondo y para la siguiente. En Total hemos dado 5 vueltas y toca entrar a box.

 

Un papa contento.

Hoy tenemos reservado el día para hacer de buen padre de familia, ponemos la sillita de la niña y con mi mujer me dispongo a emprender una ruta para ver a mi querido Miguel Angel (poseedor de un Renault Alpine) para enseñarle esta bestia. Nos separan 70 km, que los haremos por carretera con el modo ECO y a velocidades legales.

Algún adelantamiento ha caído, es difícil no apretar más de la cuenta pero os contaré una anécdota que os gustará, mi hija tiene 22 meses, salimos del peaje, que en Cataluña tenemos unos cuantos, gas a fondo las tres primeras marchas y escucho algo detrás, mi hija se estaba riendo a carcajadas por el sonido del motor y su empuje, ella estaba feliz y al parar de dar gas, me pidió más!! Es la primera vez que hace esto en un coche… la verdad es que el sonido del motor es increíble y suena en todo el habitáculo para poner los pelos de punta.

Llegamos a nuestro destino con un consumo de 8,5 l.!!! creo que es un consumo muy ajustado para lo que te da este coche y su potencia. Dejo a mi hija y mujer, voy directo a por Miguel Angel que me escucha antes de yo llegar. Al verlo queda impresionado y al ponerlo en marcha aun más. Vamos a dar una vuelta por una carretera de curvas cercana, le dejamos que lo conduzca y queda impresionado por su tracción y potencia. Curva y curva, gas y freno, «Ferran quiero uno!», me comenta que es un coche muy noble y su motor es una delicia, vas rapidísimo en cuestión de décimas.

Lo dejamos en casa con la miel en los labios pero es hora de volver a casa y hacer la compra, carretera para el supermercado. Llegamos con un consumo de 8,3 l. Me quedo impresionado de nuevo porque son los consumos que casi homologa. Hacemos la compra y cabe todo perfectamente en el maletero. Toca encerrar el coche en el garaje y mi sonrisa es plausible.

 

Curva tras curva.

Para acabar esta prueba, después del circuito y un día en familia, hoy toca ir a nuestra carretera de pruebas. Me acompaña Gerard Campos, entramos por Barcelona, por ciudad se muestra ágil y su cambio S-tronic es una delicia de suavidad. No es su hábitat natural porque el consumo sube un poco y el Start and Stop funciona correctamente, pero sus caballos se notan con ganas de correr.

Un poquito de autovía antes de ir de curvas, hemos de decir que con el modo ECO puesto, el coche se modifica totalmente, las suspensiones son más blandas y hace que el ir por autovía sea placentero y no rebote en exceso. Nos sorprende para bien su burguesía en este aspecto.

Por fin llegamos, cambiamos al mode Dynamic y el Audi RS3 se transforma, desconectamos electrónica para volar. Con este modo la dirección se vuelve más dura y las suspensiones también, el motor da el máximo y las mariposas del escape abren su caudal. El ronroneo del escape es melodía, apretamos gas y salimos como un tiro para la primera curva.

Que corta se hace la carretera, la gente a nuestro paso por el mirador se gira al escuchar la melodía de nuestro escape. El RS3 se muestra como pez en el agua en la sinuosa carretera, cogiendo las curvas sobradamente, sin perdida de tracción y empujando como un demonio sin cabeza a las salidas de cada viraje.

Curva tras curva nos damos cuenta que este coche no cansa, es diversión en estado puro, los 367cv son enérgicos, su tracción te guía por el raíl y sus frenos evitan sobresaltos sin fatigarse. El paso por esta carretera te deja la misma sonrisa que a un niño una piruleta. El consumo sube por encima de los 12 l, pero da igual. Es un coche fabricado para disfrutar de la conducción.

 

Conclusión.

Después de una semana muy intensa, nos disponemos a entregarlo a Toni de nuevo. Esta semana nos ha quedado claro varias cosas sobre el Audi RS3, el motor de 2.5 l, con 367cv es excepcional, tienes potencia a raudales y desde abajo de las RPM, una entrega controlada gracias a la tracción Quattro y su cambio S-Tronic de 7v. Ese cóctel con sus escapes RS hacen las delicias de cualquier conductor y podemos decir que es un matagigantes, su paso por curva es más alto que algunos deportivos que son mucho más caros que este RS3. Por poner dos pegas a este coche, los asientos en circuito no acaban de recoger bien el cuerpo y el S-tronic en modo secuencial no va del todo fino como el Dynamic.

Su precio, parte de 59.000€ y con un buen catalogo de extras y tecnología, la calidad del coche está fuera de dudas. Audi siempre emplea materiales nobles y este RS3 no es una excepción. Es un coche fabricado para un uso cotidiano si quieres, un consumo ajustado si eres delicado con el acelerador, pero si lo que quieres es disfrutar, su potencia y comportamiento harán las delicias de todos los conductores.

Sin duda una opción para un deportivo puro vestido de una elegante caperucita, capaz de plantar cara a cualquier coche de gama más alta y sacarle los colores. Si lo que quieres es un coche con unas sensaciones al volante para disfrutar cada segundo y no perder la elegancia, no lo dudes, el Audi RS3 te espera….

 

Opiones.

Gerard:

Tenía ganas de cogerlo, Ferran sólo hacía que hablarme bien de él y de lo mucho que le gustaba. Cuando lo vi pensé que no era más que un A3 con pack S-Line pero luego empecé a ver los escapes, las llantas, las pinzas de freno… y luego lo encendí ¡Que sonido!. Si quieres, o lo consigues, puede ser un coche muy dócil para pasar totalmente desapercibido pero seamos sinceros, así no tiene gracia. Lo divertido es poner el modo Dynamic y empezar a pisar el acelerador. Es un coche increíblemente estable, apenas hay balanceo, y las curvas se las come como si nada. Los frenos sobreviven a grandes batallas y la dirección es absolutamente precisa.

Y de la tracción Quattro, ¿que queréis que os diga de ella? es fantástica, permite que el coche no marche en en ningún momento, aunque ataquemos los pianos con gas a fondo. Quizá no te da el juego que puede darte un trasera, pero te da el aplomo necesario como para no preocuparte tanto de para donde irá el coche.

Pero, permitirme ponerle una gran pega ya que Ferran sólo le ha lanzado flores, y es que no haya opción de cambio manual. Me encantaria poder probarlo con embrague y palanca (que es como se conduce de verdad) pero Audi no da esa opción, una lástima. El mercado es el que es, pero no estaría de más que este tipo de vehículo tuviera esa opción. Aún así, que me quiten lo bailado, ya puedo decir que he llevado un Audi RS3 al límite en el Circuit de Barcelona-Catalunya.