Saltar al contenido

Prueba Audi R8 V10 Plus 610cv

El Audi R8 es una obra de ingeniería y belleza.

Llega un día en que recibes una llamada, es el jefe de prensa de Audi y te dice que vas a tener a tu disposición durante 7 días un Audi R8 Plus, la cara que se te queda no tiene precio. Dentro de mí, el niño que llevo siempre se llena de felicidad, la sonrisa no me la quita nadie y tenerlo solo para mí durante una semana… ¿Qué más puedo pedir? Una obra de arte con ruedas, un coche para admirar y con 610cv que te pondrán los pelos de punta.

Belleza en estado puro.

Cuando salió el primer Audi R8, su diseño rompió moldes y en esta nueva generación, Audi lo ha vuelto hacer. Han creado un coche que te pasarías todo el día mirando y admirando cada detalle de su impresionante silueta.

Al llegar al concesionario a recogerlo, mientras espero, escucho un estruendo y unas luces brillando al fondo, el V10 cobraba vida y la piel se me erizaba debajo de la chaqueta. Su morro asomaba con las luces LED características de la marca mirándome, mi cara lo decía todo.

Nuestra unidad viene con un color de la carrocería especial, un Verde Camuflaje Mate y las llantas de serie en forma de estrella doble. El color es increíble, le queda genial al R8 pero lo hace un poco más discreto, solo un poco. Se nota el carácter alemán del coche, todo muy sobrio, sin estridencias, creado para ser efectivo. Su afinado morro con grandes entradas de aire denota carácter, con sus faros a los lados. La línea lateral es esbelta, afinada para un gran coeficiente aerodinámico que corte el viento a su paso. Las llantas quizá es lo que menos gusta, prefiero las que vienen como opción al estilo BBS. Las enormes entradas de aire laterales para refrigerar su corazón vienen importadas directamente de la competición. Esa línea acaba en una preciosa zaga que deja al descubierto unas enormes tomas de aire y sus escapes con un enorme difusor pensado para pegar el coche al suelo. La gran cristalera trasera deja ver una de las maravillas de este R8 Plus, su mecánica V10, un motor para admirar y escuchar su preciosa sinfonía.

No me canso de mirarlo, pero pasado un tiempo, me decido a subir. El olor a piel me alaga y al no ver plásticos te das cuenta de que estás dentro de un coche especial. Los asientos backet opcionales te recogen a la perfección y no resultan pesados en el día a día. El habitáculo es minimalista, muy parecido a su hermano pequeño, el Audi TT. El cockpit lo preside una gran pantalla con el Virtual Cockpit que tanto me gusta. Allí podemos controlar todas las funciones del coche como el navegador, el teléfono con Apple Car, reproducir música en streaming o poner los modos de conducción, fuerzas G o cronómetro. Un alarde de tecnología alemana. El equipo de audio lo firma Bang & Olufsen y la calidad de sonido es realmente buena y potente.

Melodía electrificante.

El ser biplaza es una pequeña limitación y su escaso maletero también, me refiero para un uso a diario. El interior del Audi R8 se muestra algo caluroso, pero no nos importa la verdad, no se hace pesado, conectamos su climatizador y listo.

Es un coche que se puede usar a diario, suave, silencioso si lo deseas y si no fuera que al mirar por el retrovisor admiras el V10 a tu espalda, podrías decir que vas dentro de un A3 con unos acabados especiales.

Tienes varios modos de conducción a tu disposición: Comfort, Sport, Perfomance y Personalizado. Cada modo ajusta la dirección, la curva de potencia del motor y la suspensión, que en este caso es magnética. El modo confort es indicado para el uso cotidiano con unos reglajes bastante cómodos para ir con él por ciudad, engulle los baches sin rechistar más propio de un utilitario y se agradece mucho la verdad. Por la urbe es complicado ir con el R8, su anchura, poca visibilidad al aparcar y su escaso radio de giro nos creará cierta dificultad. Por el contrario, resulta muy suave de conducir, el cambio S-Tronic funciona perfecto y el confort es agradable. El motor a bajas vueltas es muy dócil, aunque pide a gritos salir a carretera abierta.

Vamos por la ciudad, la gente admira el coche a su paso y decidimos parar en una plaza para ver que pasaba. Mientras espero a mi padre, los niños vienen corriendo a mirar el coche, la gente empieza a hacer fotos y se paran a preguntarme, en un momento tenía un grupo de personas alrededor del coche. Nunca me había pasado eso, luego me pasó otra vez en otro punto de la ciudad, algo curioso y nos da buena nota de la impresión que causa este tipo de coche en la sociedad.

Decidimos ponernos manos a la obra, carretera abierta, pulsamos el botón mágico en nuestro volante, uno que tiene una banderita y de golpe el modo Perfomance nos da la bienvenida. Los escapes abren la válvula, el motor se vuelve eléctrico y todo sube un nivel. El paso por curva de este R8 Plus es increíble y la sensación de control asusta, su chasis es ultra efectivo, todo va por la guía. Subir la mecánica cerca de las 9.000 vueltas es espectacular, el sonido del V10 se mete dentro de tu cuerpo y su respuesta es inmediata, vas pegado al asiento literalmente todo el rato, este atmosférico es una obra mágica y después de esta prueba me costará mirar con buenos ojos a los motores turbo.

Curva a curva, disfrutas de la conducción como nunca antes lo había percibido, su hermano el RS3 me dio una sensación parecida pero no tan brutal. Su motor es contundente, tiene una estirada frenética y demencial con una patada en la zona alta brutal. Las marchas entran con suavidad y rapidez y sus levas están bien situadas, todo en este coche funciona con una precisión alemana que asusta, aunque a ratos hemos perdido la trasera, en alguna curva si le pisas el acelerador con fuerza, el eje posterior se deslizará pero resulta controlable. Nos pone los pelos de punta, llegamos a una curva, frenamos fuerte y bajamos una velocidad, escuchamos el punta tacón y un petardeo, superamos el 1,2G en la curva y salimos como un tiro para la siguiente.

Sus frenos son increíbles, el coche se clava literalmente y parece que cada vez que pisamos con fuerza el freno, tiremos un ancla detrás, realmente impresiona y permite apurar al límite. Cabe destacar la estabilidad de la frenada, puede que ayuden sus discos cerámicos de 8 pistones. Todo parece tan fácil que olvidamos lo que llevamos entre las manos, una bestia cercana a los 1500 kg, con motor central y 610 cv. Cuando vuelves a pensar en ello, el R8 no permite errores, aunque su chasis sea perfecto y la zaga sea controlable, si te pasas, su potencia no perdona y será muy difícil recuperarlo y salir airoso de esa situación. Por suerte solo tuvimos una salvaje derrapada en una curva y lo primero que tienes que tener cuando te subes a un coche de estos es cabeza y manos, si una de esas dos falla, entonces tienes un problema. No obstante, la tracción Quattro lo hace más dócil que otro modelo similar y de propulsión, por lo que el R8 puede admitir conductores menos experimentados y que nunca hayan tenido experiencia en competición, como es mi caso.

Un sueño real.

Pasan los días, el sueño llega a su fin y agradezco a Audi su confianza en el equipo de pruebas de Adictos a la Gasolina. Esta semana ha sido un regalo a todo este tiempo de trabajo y esfuerzo. Ahora toca recopilar todas esas emociones y plasmar una conclusión. El nuevo Audi R8 Plus con 610cv Quattro y cambio S-Tronic es una obra de ingeniería alemana fabricada para rozar la perfección. Una máquina que roza los límites de la belleza y la física, un coche con motor central atmosférico de 5.2 litros con una melodía demencial. Un coche admirado por cada línea de su carrocería, una belleza creada para que todos tus sueños se cumplan en un coche. Me ha resultado bastante práctico en uso diario y demencial en carretera abierta.

La única pega que le puedes poner es su elevado precio, por encima de 200.000€, su escaso maletero y poco más. Con ello solo tienes que darle al botón rojo del volante y disfrutar de la verdadera conducción. Por suerte, nos volveremos a ver pronto, en circuito y en su versión Spyder, y también tendremos la suerte de poder compararlo con su gran enemigo, el GTR. Ya empiezo a tachar los días en el calendario y después de estos días contigo, solo me queda decir que me será difícil ser objetivo con otros superdeportivos, gracias Audi R8 Plus por esta semana increíble.

Galería Audi R8.