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Prueba Audi A5 G-tron, Eco y con estilo

Audi G-Tron: lujo y deportividad con etiqueta eco.

En las grandes ciudades y en sus alrededores, cada vez nos encontramos con más restricciones a la hora de acceder con nuestros vehículos, siendo en bastantes ocasiones los vehículos Eco y 0 emisiones los únicos con los que poder entrar y circular libremente sin ningún problema. Es por ello que no es de extrañar que cada vez más marcas opten por tener entre sus modelos, vehículos con esta categoría.

Nosotros hemos tenido la oportunidad de probar una de las apuestas fuertes de Audi en el ámbito ECO, se trata del Audi A5 G-tron Sportback que funciona con GNC (gas natural comprimido).

En este artículo, vamos a salirnos un poco de lo que hacemos habitualmente, dejando un poco de lado el apartado estético del coche e interior. Lo hacemos porque hace poco os hablamos del Audi A5 Sportback con motorización 2.0 TFSI y aquí nos queremos centrar más en el GNC y sus consumos, funcionamiento y demás que nos ha brindado esta motorización.

El GNC se ha introducido como combustible en los vehículos porque al tener un alto índice de hidrógeno por carbono y estar compuesto principalmente por metano, produce menos dióxido de carbono. Eso significa en términos coloquiales, que contamina mucho menos y se necesita menos para hacer la misma cantidad de km.

Si tenemos en cuenta que no solo es bueno para el medio ambiente, sino también para nuestros bolsillos, ya que con unos 15 € de este gas, podemos recorrer unos 450 km con una conducción normal, vemos que es una gran alternativa a tener en cuenta si estás buscando un coche con el que puedas entrar a cualquier ciudad, pero no quieres renunciar a un coche con una estética y una deportividad características de Audi.

El Audi A5 G-Tron lo podremos adquirir a partir de 47.910 euros y a cambio obtendremos un motor 2.0 TFSI de 170 cv, capaz de desarrollar 270 NM. Este motor va asociado a la ya más que conocida caja de cambios S-Tronic. Dicho motor nos permite circular usando tanto gasolina como GNC, aunque la idea principal y por lo que lo han diseñado es para funcionar con este último la mayor parte del tiempo.

El depósito de GNC es de 19 kg, está almacenado a una presión de 200 bares y los ingenieros de Audi han conseguido que sean muy ligeros sin perder un ápice de resistencia. Lo han logrado haciendo la capa interna con una matriz de poliamida hermética a los gases, reforzando con fibra de vidrio (GRP) y fibra de carbono (CFRP) la segunda capa de plástica reforzado, la tercera se ha utilizado para visualizar cualquier influencia externa y todo ello empleando resina epoxi para aglutinar los materiales fibrosos.

Con esos 19 kg tendremos una autonomía 500km en una conducción normal, ronda un kilo más aproximadamente. Si metemos en modo Sport en la ecuación, con ese depósito podremos hacer apenas 400 km. Lo cual tampoco está nada mal.

Una vez agotado el GNC, automáticamente y sin que lo notemos, pasa a utilizar gasolina, donde el consumo medio será de 7 litros. El deposito de gasolina nos brinda una autonomía de otros 450 km aproximadamente, ofreciéndonos un conjunto total con el que hacernos 800 km no supone ningún tipo de problema.

Aún así y por ello, si el viaje es largo, lo ideal es planificarlo con antelación y ver que gasolineras de GNC nos pillan de camino. Porque, aunque ya hay más que antes, siguen siendo las más escasas, sobre todo, cuando salimos de las grandes capitales como Madrid y Barcelona. A fecha 6 de junio de 2019 hay 65 funcionando y otras 43 en construcción.

El comportamiento es muy similar a cualquier otro A5 Sportback con el que se compare. En realidad, las únicas diferencias notables son dos, la primera, que en el cuadro tenemos reflejados los dos depósitos con sus respectivos consumos, y que, si lo subimos a la báscula, veremos que el modelo GNC pesa 100 Kg más que su hermano no eco de 190 Cv, pero a la hora de circular la diferencia en peso es imperceptible.

Los 170 Cv que nos brinda este motor son suficientes para cualquier conducción, si bien es cierto que si lo que quieres es un deportivo como tal, lo tuyo no sería el G-Tron, sino otro con mucha más potencia. Si por el contrario eres una persona con una conducción normal, que en momentos puntuales le das “más caña”, con poner el modo Sport lo tienes solucionado. Tiene una conducción precisa, con pasos por curva y cambios de ritmo muy buenos. Vamos, como cualquier A5.

Para finalizar os resumo brevemente: el Audi A5 Sportback G-Tron reúne lo mejor de dos mundos. La ecología del GNC, que nos permite tener una conducción menos contaminante y de otro lado, el ir a los mandos de un Audi, que para aquella persona que no haya visto uno (dudo que haya alguien todavía) es sinónimo de calidad, tecnología, vanguardia y elegancia todo ello hecho coche.