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Prueba Audi A1 1.0 TFSI Ultra

La semana pasada tuvimos la oportunidad de probar el Audi A1, un modelo pensado para sentirse el rey de la ciudad.

La unidad de pruebas de la que hemos disfrutado estaba equipada con el paquete S-line, consiguiendo un aspecto más deportivo y agresivo para el pequeño utilitario.

Dicho paquete se identifica por las siguientes características;

  • Paragolpes delantero y trasero de diseño deportivo.
  • Parrilla delantera en negro brillante.
  • Franja lateral del difusor en gris platino.
  • Alerón posterior.
  • Emblema S-line en las molduras laterales delanteras.
  • Inscripción S-line en el umbral de las puertas.
  • Faros antiniebla.
  • Salida de escape cromada.
  • Llantas de aleación 7,5J x 17 con diseño de 10 radios.
  • Neumáticos 215 / 40 R 17.
  • Suspensión deportiva S-line.
  • Tapicería tela «Sprint» / Cuero con logo S-line.
  • Pedales y reposapié en acero.
  • Techo interior negro.
  • Asientos deportivos.

Estéticamente nunca me han terminado de convencer los coches pequeños, pero con el paquete S-line el Audi A1 gana bastante. El frontal destaca por una gran parrilla negra en la que lucen los 4 aros, acompañada en los extremos por los faros de Xenón. Justo debajo de estos, en los afilados extremos del paragolpes, se encuentran unas entradas de aire, donde se sitúan las luces antiniebla. El paragolpes se encuentra acompañado de un bonito spoiler que forma parte del pack S-line.

En la vista lateral se nota que es un coche bastante aerodinámico. El parabrisas está bastante inclinado, al igual que el portón trasero, con lo que se consigue dar un aire bastante deportivo a este pequeño utilitario.

En la parte trasera se encuentra un pequeño difusor acompañado de la salida de escape cromada, otorgándole más deportividad al modelo. En la parte superior se sitúa el alerón que incorpora la tercera luz de freno en LED.

El interior destaca por un acceso bastante amplio teniendo en cuenta su tamaño. Una vez acomodados en él, denota calidad se mire por donde se mire. Los asientos de cuero son excelentes y se pueden regular en multitud de posiciones por lo que encontrar la más adecuada para nosotros no nos costará mucho. Por si esto no fuese suficiente, también contamos con la opción de calefactarlos, cosa que en estos días de frío es de agradecer. Delante nos queda el volante de tres radios tapizado en cuero a juego con la tapicería y en donde encontramos los botones necesarios para manejar tanto el equipo multimedia como el ordenador de a bordo. Desde el mismo cuadro de relojes, tendremos acceso a toda la información del vehículo en una pequeña pantalla. A los lados de ésta, están situadas dos grandes esferas que son el cuentarrevoluciones y el velocímetro.

En la parte superior de la consola central nos encontramos una pantalla retráctil de 6.5 pulgadas en la que también se nos muestra toda la información del vehículo y del apartado multimedia. En este último se echa de menos una conexión USB aunque contamos con dos conexiones para tarjeta SD. Un detalle que me ha gustado son las salidas de aire, son sencillas y con un toque en blanco, que hace armonizar el conjunto. Justo debajo de estos, están los mandos para controlar el apartado multimedia del vehículo y debajo de estos están los controles de la climatización del A1, los botones para desactivar el ESP y el sistema de aparcamiento.

Pasamos a la parte trasera en la cual contamos con un acceso bastante bueno. Aunque una vez acomodados en sus plazas posteriores es cuando de verdad eres consciente del tamaño de este tipo de vehículos. Los asientos son muy cómodos, pero la altura al techo puede llegar a resultar bastante incómoda en personas altas.

El maletero es el que te puedes esperar en este tipo de vehículos y, aunque tiene una boca de carga bastante accesible, su capacidad es de 270 litros, pero si abatimos los asientos traseros aumenta hasta 920 litros. Como también es habitual en la mayoría de coches hoy en día, no cuenta con rueda de repuesto y viene con un kit anti pinchazos. Pero hay un apartado del maletero que sí que me ha gustado mucho, y es que al levantar el portón del hay un segundo conjunto de luces que de noche se iluminan para señalizar la presencia del vehículo y evitar un posible accidente.

Esta unidad de pruebas venía equipada con el motor 1.0 TFSI S-Tronic. Se trata de un motor tricilíndrico de 95 Cv que, aunque a priori pueda parecer poco motor, es muy alegre en cuanto a aceleración. Sube de vueltas sin ningún tipo de esfuerzo y gracias al cambio de marchas automático podemos realizar los adelantamientos sin ningún tipo de problema, al igual que las recuperaciones que son bastante rápidas. Con una conducción un poco alta, el consumo ronda los 6 litros de media, lo cual no está nada mal. El comportamiento del coche también es muy bueno, con una dirección muy precisa. Esto nos permite enlazar una curva tras otra sin ningún tipo de problema, aunque la suspensión con el pack S-line es bastante dura y en los badenes (enormes) de la ciudad pasa factura. La parte buena es que en ese territorio, donde cualquier sitio de aparcamiento se convierte casi en un tesoro, el A1 cabe en cualquier hueco sin ningún tipo de problema.

Como conclusión final diré que se trata del coche perfecto para un uso urbano por su respuesta excelente del motor, tamaño, maniobrabilidad y sencillez a la hora de aparcar, ideal sobretodo para gente joven o que tengan poca experiencia por su facilidad de conducción. Cuenta con varias opciones de personalización, lo que le hace ser muy atractivo también para todo aquel que le guste un coche único. Además, la calidad de los acabados está a la altura de lo que se puede esperar en un Audi.