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Domando el viento con el Porsche 911 Turbo S

Porsche nos descubre los secretos en concepto de aerodinámica activa del 911 Turbo S

Nos encontramos frente a una generación de vehículos en los que los sistemas inteligentes son un denominador común en la mayoría de modelos. Hace ya muchos años dejamos atrás los mapas y callejeros y los sustituimos por precisos navegadores, ni siquiera nos preocupamos de encender las luces o los limpiaparabrisas porque lo hacen solos. No hace tanto tiempo, nos acomodamos a los faros adaptativos, al control de crucero, al avisador de carril, a los retrovisores inteligentes, y así con un largo etcétera de “gatgets” que no han hecho otra cosa que hacernos la vida más cómoda a la hora de conducir.

Sin embargo, la aerodinámica activa se limitaba a alerones escamoteables en modelos deportivos de gran potencia. Bien es cierto que poco a poco se introducirán en otros modelos más asequibles, no es el caso del Porsche 911 Turbo S.

Se trata del tope de gama de la serie 992 presentado hace menos de dos meses que con su motor de 6 cilindros bóxer biturbo de 3,8 litros, se convierte en el más potente hasta la fecha con sus 650 CV.

La novedad en la que nos centramos en este artículo es el Porsche Active Aerodynamics (PAA) que llega al 911 Turbo S con un sistema mucho más eficiente e inteligente, ya que la marca alemana lleva desde 2014 introduciendo y perfeccionando este sistema en sus coches.

El sistema permite modificar la configuración aerodinámica en función de las necesidades del momento, permitiendo un bajo coeficiente para obtener altas velocidades o un menor consumo, o creando una gran carga aerodinámica para mejorar el agarre ante una conducción deportiva.

A las funciones ya existentes denominadas PAA Speed (configuración de baja carga) y PAA Performance (configuración de alta carga), se añaden las funciones Eco (mejorando el consumo) y Wet Mode (mejorando la estabilidad).

Para que estas configuraciones sean efectivas, Porsche trabaja con tres elementos principales: rejillas de refrigeración delanteras, deflector delantero y el clásico alerón trasero retraible.


Como trabaja el Porsche Active Aerodynamics

El alerón trasero habitual en los modelos Turbo de Porsche ha pasado al siguiente nivel, con una combinación de posiciones que consigue modificar por completo el comportamiento del coche. Además, cuenta con dos ángulos de inclinación bien diferenciados y a mejorado en cuanto a peso y dimensiones: 440 gramos menos y un 8% más de superficie.

El nuevo alerón trasero del Porsche 911 Turbo S puede esconderse completamente en el modo Eco para reducir la resistencia al aire, alcanzar las máximas velocidades en el modo Speed con el alerón a media altura, o totalmente extendido en el modo Performance para dotarlo de una gran carga aerodinámica. En el modo Wet también va extendido, aunque sin inclinación para mejorar la estabilidad.

El “lip” del spoiler delantero se extiende y se retrae de la misma manera, creando mayor carga aerodinámica, un menor coeficiente de penetración o una distribución del aire más eficiente en el modo Wet.

Por último, las rejillas delanteras para la ventilación de los radiadores se regulan de manera inteligente en función de las necesidades de refrigeración, pero también juegan un papel importante en la aerodinámica.

Porsche ha establecido que se cierren a partir de 70 km/h para mejorar los consumos y se abran linealmente a partir de 150 km/h con el fin de conseguir un equilibrio entre refrigeración y rendimiento aerodinámico.

Porsche nos descubre los secretos en concepto de aerodinámica activa del 911 Turbo S.
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Además, todos estos elementos se modifican en conjunto para crear el sistema airbrake de Porsche, que permite generar un freno aerodinámico para mejorar la detención del vehículo a altas velocidades. Sin duda, gatgets y mejoras que -esperamos- no tardarán en sumarse a la conectividad y al resto de sistemas inteligentes ya habituales en otros segmentos del mercado.