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La industria del automóvil se ve amenazada por los aranceles de Trump

Los aranceles del 25% que pretende implantar Trump podrían costarle a la industria del automóvil pérdidas globales importantes tanto de dinero como de trabajadores.

El gobierno de EEUU presidido por D. Trump quiere reducir las importaciones de vehículos procedentes de México, que durante los últimos treinta años se ha convertido en la principal plataforma manufacturera para muchas empresas estadounidenses, y obligar a empresas de la industria del automovil a incrementar el porcentaje de autopartes procedentes de sus propias fronteras.

México exportó el año pasado 2,3 millones de vehículos hacia EEUU, mercado del que depende una cuarta parte de su PIB, ya que compra el 75% de vehículos que produce.

Las medidas del 25% sobre los vehículos importados podrían ocasionarle a la industria del automóvil norteamericana un millón de ventas al año como poco, según LMC Automotive. También los trabajadores notarían la medida de Trump, ya que podrían despedir hasta 195.000 norteamericanos a tres años vista. Por si no fuera poco, si México, Canadá y otros socios comerciales como Europa o los países asiáticos cumplen con las tasas de represalia a este arancel del 25%, podrían caer el número de desempleos de la industria del automóvil un 5%, 624.000.

Con esta amenaza encima, los fabricantes tendrán que hacer frente al ya impuesto del 25% sobre el acero importado y del 10% sobre el aluminio que se implantó el pasado 1 de junio.

La Unión Europea, México, Canadá y los países asiáticos serían los más afectados por la medida del presidente Trump.

Por lo que se refiere a la Unión Europea, y especialmente a Alemania, esta medida del 25% también debe preocuparles, pues el 15% de las ventas de BMW y Mercedes se las lleva el mercado americano. Además del 12% y el 5% de las de Audi y Volkswagen respectivamente.

La patronal de los fabricantes europeos (ACEA) adimitió que el nuevo arancel a la importación de automóviles de Donald Trump supondría un “un grave impacto” para los sectores de automoción, tanto en América como en Europa ya que las tasas podrían afectar a casi 130.000 trabajadores.

Las marcas asiáticas también estarían repercutidas por esta medida, como Nissan, Toyota o Kia, que también tienen un volumen elevado de ventas en los EEUU.

Si esta medida se lleva a cabo, los consumidores tienen tres opciones: optar por el mercado de segunda mano, comprar vehículos que han sido producidos en EEUU por el menor coste que conllevan con esta medida y, también hay la opción de esperar-se y ver si los precios bajan.