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Historia del Goodyear Wingfoot Express

Historia del Wingfoot Express

El Wingfoot Express fue el primer camión en hacer un viaje de larga distancia.

El transporte de mercancías por carretera no siempre ha sido como lo conocemos a día de hoy. Y aunque actualmente sea un servicio esencial y más en la actual situación que estamos viviendo con el coronavirus, no hace tantos años que funciona como lo conocemos, para ello, nos tenemos que remontar a hace apenas 100 años.

En el 1917 los neumáticos de aire ya eran una realidad, pero no en los camiones. Estos aún llevaban neumáticos macizos, por lo cual los recorridos de larga distancia eran algo imposible. Sin embargo, el Wingfoot Express fue el primer camión de Goodyear que se equipo con unos neumáticos inflados con aire y que recorrió una larga distancia, además iba cargado con varias toneladas, lo que supuso una verdadera revolución para el transporte terrestre.

Una mañana los trabajadores de Goodyear se reunieron en un garaje de la marca y ante ellos se encontraba un camión con la carrocería un tanto especial, más de 3 metros de altura, diseñado y construido por Goodyear, sobre la base de un Packard. Este grupo de trabajadores tenia que completar la primera ruta interestatal de camiones con recorridos regulares de ida y vuelta, desde la fábrica de neumáticos de Akron hasta Connecticut, donde se encontraba la fabrica de tejidos para neumáticos, un total de 1190 km.

Goodyear Wingfoot Express

Los conductores elegidos para esta hazaña fueron Harry Apple y Harry Smeltzer. El camión iba perfectamente equipado, además era el primero que contaba con un compartimento cerrado para dormir. Al camión se le cargo una docena de neumáticos de repuesto, un compresor, palas, 152 metros de cuerda y otros útiles que podrían ser necesarios en la travesía. Al llevar dos conductores, la intención es que se fuesen alternando para conducir y dormir, evitando de esta manera tener que parar.

En este viaje, los acompañaban dos coches de apoyo en los que iban un ingeniero de neumáticos, un cámara de vídeo y un publicista.

El viaje no fue nada fácil, tan solo salir de Akron, el camión se hundió en barro y empezó una odisea. El motor del Wingfoot Express falló un par de veces y tuvo que ser reconstruido. Pero ambos conductores no se rindieron en ningún momento. Los reventones en los neumáticos se volvieron algo habitual, cada 120 km algún neumático llegaba a su fin de vida. Y ambos coches que los acompañaban tuvieron que ser sustituidos al llegar a Pittsburgh, ya que se encontraban en un estado lamentable. Pero Goodyear no se rendía, quería demostrar que la utilizar neumáticos de aire en los camiones sería la solución a los múltiples problemas que estaban teniendo por utilizar ruedas macizas.

Con 21 días de retraso, el equipo de Goodyear llegó a Connecticut y fueron recibidos por una gran multitud de trabajadores de la fábrica.

Walter Shivley, el ingeniero de neumáticos que los acompaño durante todo el viaje, rápidamente se puso a trabajar y aplicar todos los conocimientos adquiridos durante la travesía y así salieron los nuevos y mejorados modelos de neumáticos. Con un talón de cubierta más fuerte y los flancos laterales más pesados, aumentaron considerablemente su resistencia a los reventones. Automáticamente, siete camiones Winfoot Express fueron puestos en marcha y los neumáticos llegaron a ser tan fiables, que en 1918 siete camiones llegaron a completar una excursión de casi 5000 kilómetros sin un pinchazo. Pero Goodyear no se quedó ahí y recorrieron un total de 50.000 kilometros, en tan solo 14 días.

Sin lugar a dudas, de esta manera Goodyear gracias al Wingfoot Express consiguió cambiar y reinventar por completo el camión y el transporte terrestre. Hasta el momento los camiones se utilizaban para transportar la carga entre las plataformas ferroviarias locales y los muelles cercanos.